El secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano, indicó que todavía se buscan consensos con el grupo asesor económico. (Gerald López Cepero)

El secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano, explicó hoy que el debate entre el grupo asesor económico y el médico en torno a cómo manejar el repunte de enfermos con COVID-19 gira en torno a la imposición de medidas similares a las que existían a inicios de mayo y las que había a final de ese mismo mes, cuando se permitió la mayor parte de las modalidades de comercio al detalle.

“Se está trabajando en un punto medio entre las órdenes ejecutivas (OE-2020-) 038 y (OE-2020-) 041… Lo que buscamos es un punto medio”, dijo el funcionario, previo a que se informara la extensión de la orden ejecutiva actual hasta el 21 de agosto.

La primera de estas ordenes ejecutivas fue publicada el 1 de mayo y provee para la operación, con limitaciones de las industrias bancarias, bienes raíces, agricultura, manufactura, construcción, seguros y contabilidad. Además, se autorizaron ciertos servicios profesionales y se permitió la apertura de las ferreterías, las tiendas de ventas de piezas de automóviles, las lavanderías, las empresas de mudanzas, los talleres de inspección de elevadores y la reparación de enseres.

Ya para finales de mayo, la orden ejecutiva OE-2020-041 permitió la apertura de los centros comerciales, las iglesias, los dealers de autos, las barberías y los restaurantes, entre otros comercios.

“Si se comparan con la actual son mucho más restrictivas”, dijo González Feliciano durante una pausa en los trabajos de los grupos económicos en el Departamento de Salud para encontrar un consenso con medidas que logren reducir los contagios con el menor impacto económico posible. “Un cierre total no está en discusión ahora mismo”.

El secretario de Desarrollo Económico y Comercio, Manuel Laboy Rivera, por su parte, dijo que un cierre casi total, como el que ocurrió al inicio de la cuarentena en marzo y abril tendría “consecuencias nefastas para la economía de Puerto Rico”.

“El sector económico valida que estamos en una crisis seria, que es alarmante, y que van a haber restricciones… Estamos tratando de lograr los objetivos de salud, pero minimizando ese impacto económico. Hay consensos preliminares. Vamos a seguir trabajando para alcanzar esos consensos y hacer las recomendaciones a la gobernadora”, sostuvo Laboy Rivera.

El secretario de Desarrollo Económico y Comercio indicó que están trabajando en un plan de “autofiscalización” del sector privado de modo que ellos mismos puedan actuar contra los comercios que no sigan las medidas de mitigación, evitando así que el gobierno tenga que ordenar cierres en sectores industriales completos.

La reapertura de comercios en mayo y junio se hizo bajo una “autocertificación” en la que los establecimientos decían cómo iban a mitigar el COVID-19 y prometían cumplir con las disposiciones sin que hubiese mayor fiscalización al respecto de parte del gobierno.

“El task force económico está trabajando en un plan de autofiscalización… para evitar que se tengan que cerrar sectores completos… (También) Tenemos que movernos a tener una campaña educativa que cree la conciencia necesaria en los negocios y en los individuos de la seriedad del asunto (del COVID-19)”, sostuvo Laboy Rivera.

González Feliciano, por su parte, indicó que por el momento la capacidad hospitalaria del país todavía no está comprometida y que hay camas suficientes para atender la demanda de servicios. No obstante, indicó que los aumentos en las últimas semanas son preocupantes.

Recalcó que el problema en la actualidad no es la llegada de personas contagiadas en vuelos comerciales, sino que las infecciones se están dando mayormente a nivel comunitario, especialmente entre personas jóvenes.

“La población que está moviéndose más es la más jóvenes. Se está contagiando, pero no se están enfermando y van a la comunidad y me tocan a las personas de sobre 60 años y ellos se contagian, se enferman y están muriendo… El 75% de las muertes son en personas de 60 años en adelante”, manifestó el secretario de Salud, al recalcar la importancia del distanciamiento físico entre personas, el lavado constante de manos y el uso de mascarillas o tapabocas para detener los contagios.