Mabel Cabeza, exjefa de personal del Departamento de Salud.
Mabel Cabeza, exjefa de personal del Departamento de Salud. ([email protected])

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La exjefa de personal del Departamento de Salud y también exenlace del task force médico con La Fortaleza Mabel Cabeza, insistió hoy en que no tuvo poder decisional alguno sobre compras realizadas en el contexto de la emergencia de COVID-19 y dijo que, si bien recibió correos electrónicos con propuestas de licitadores, su rol simplemente se limitó a remitir correos electrónicos a las figuras que conocían del tema.

Entre estos, Adil Rosa, exsecretaria Auxiliar de Administración del Departamento de Salud.

En la continuación de las vistas públicas de la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes, Cabeza dijo que no refirió a nadie porque “eso significa que tengo interés en que los contrataran y eso es erróneo”.

“Yo pasaba información”, dijo al asegurar desconocer cómo le llegaban propuestas a su correo electrónico de La Fortaleza, a donde llegó a trabajar el 19 de marzo en un destaque para servir de enlace con el task force médico. De hecho, señaló al su coordinador Segundo Rodríguez Quilichini como la persona con que trabajaba en su rol como enlace.

“He visto las vistas, excepto la de ayer y todo el mundo ha señalado a Segundo Rodríguez e insisten en traer mi nombre cuando han señalado que seguían instrucciones del doctor Segundo Rodríguez… quien sigue recibiendo la culpa es Mabel Cabeza”, dijo la exfuncionaria al acusar a Morales de tratar de lograr, a como dé lugar, que los testigos la señalaran a ella como quien daba instrucciones durante la emergencia.

Cabeza aseguró desconocer quién dio la orden a que se hiciera la compra a Apex General Contractors por un millón de compras a un costo de $38 millones.

“Eran propuestas y se pasaban a las personas que trabajaban las órdenes de compra y decidían con la Secretaria Interina (Concepción Quiñones de Longo) o con quien tuvieran que decidir”, dijo Cabeza. “Yo era un contacto, no era una persona desconocida”, agregó al recordar que llegó a trabajar tres años y medio en el Departamento Salud.

“Me llegaban propuestas que no sabía ni de dónde salían”, dijo.

En el caso específico de la compra a Apex General Contractors, Cabeza recordó que recibió un mensaje de texto del doctor Segundo Rodríguez Quilichini el 22 de marzo con el mensaje que le enviara el abogado de la empresa Juan Maldonado resumiendo la propuesta de Apex. Cabeza aseguró que no hizo nada ese mensaje y dijo que no verificaba sus correos electrónicos con frecuencia.

“No lo compartí con nadie. No me gustaba eso”, dijo Cabeza al referirse a la acción de compartir correos. “He recibido propuestas y las he pasado para adelante”.

Cabeza aseguró que nunca había escuchado de Apex, a pesar de que la compañía contratista e Salud y que tampoco participó en una reunión el 26 de marzo en la sede del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres en que miembros del task force médico recomendaron la malograda compra de Apex a personal de la División de Compras de Salud.

Morales también le cuestionó sobre un correo electrónico del 22 de marzo en poder de la Comisión de Salud que Rosa supuestamente le envió a Cabeza. En el mensaje, Rosa le indica que sacara “lo que quieres de ahí”, en referencia a unos documentos adjuntos a una propuesta de la empresa 313 LLC para la venta de pruebas rápidas de Covid-19. Cabeza rechazó haber solicitado el correo electrónico y aseguró que no sabía de dónde Rosa había sacado la propuesta de la empresa. “Eso es una descripción del producto”, dijo al referirse al contenido del mensaje y al insistir en que en ningún momento evaluó cotizaciones de pruebas rápidas.

Morales entonces la confrontó con otro mensaje de Rosa enviado a Lillian Sánchez y a Cabeza indicándole que unas pruebas de la empresa Globex “estaban a buen precio”.

“Yo no vi emails esa semana. No estaba ni en la oficina”, le dijo Cabeza a Morales. La exfuncionaria aseguró que nunca se reunió con licitadores del gobierno.

Cabeza, de otra parte, dijo que Rodríguez Quilichini mintió cuando él la ubicó dentro del equipo de compras del Departamento de Salud.

Tras escuchar un largo resumen de Morales sobre irregularidades en el proceso de compras en el gobierno, Cabeza dijo: “si eso se hizo mal, que se investigue”.

Durante su turno, el representante popular Jesús Manuel Ortiz básicamente la acusó de mentir cuando dijo: “me da la impresión de que no ha dicho todo lo que sabe”.

Al describir sus funciones en Salud como jefa de personal del exsecretario Rafael Rodríguez Mercado, dijo que ella se encargaba de todo lo que fuera administrativo y las tareas que él le delegara, aunque aseguró que nunca tomó decisiones sin la autorización del extitular de la agencia. Cabeza también llegó a ser enlace entre Salud y la Junta de Supervisión Fiscal, pero rechazó que tuviera el poder de contratar o despedir personal o que tuviera algún rol de supervisión en Salud, a pesar de que un documento que resume sus facultades sí le daba esa autoridad.

Luego reconoció que sí supervisaba personal.

A partir del 27 de febrero, sin embargo, Rodríguez Mercado autorizó a Cabeza para dirigir ciertas reuniones de personal.

También aseguró que nunca estuvo envuelta en procesos de compras en la agencia, que de ese asunto se encargaban Rodríguez Mercado y Rosa y que desconoce cómo operan esos procesos de adquisiciones en Salud. No obstante, luego sería destacada para trabajar propuestas de compras como enlace con task force médico.

En la audiencia de hoy trascendió que nadie la supervisaba en La Fortaleza y que nadie levantaba información tan básica como su asistencia a la oficina.

Durante la vista, Morales intentó en varias ocasiones llevar a Cabeza a reconocer que su verdadera lealtad era con La Fortaleza. Por ejemplo, le trajo a colación como la subsecretaria de la Gobernación, Lillian Sánchez, la llamó el 17 de marzo para le rindiera cuentas sobre una compra de pruebas de Covid-19 a laboratorios Quest. Acto seguido, Cabeza se comunicó con la secretaria Auxiliar de Salud Ambiental y Laboratorio Salud Pública y oficina de Bioseguridad, Mayra Toro, para que “juntas” le explicaran el progreso de la negociación a Sánchez.

“Era para dejarles saber que estábamos buscando más pruebas”, dijo Cabeza cuando Morales le preguntó por qué tenía que llamar a La Fortaleza. “Para que Lillian Sánchez informara a la gobernadora sobre cómo estaban con las pruebas. Eso era importante”.

“Me comuniqué con la experta, Mayta Toro”, le respondió Cabeza a Morales cuando el legislador le preguntó por qué no llamó a la exsecretaria de Salud, Concepción Quiñones de Longo.

En otro momento en la vista, Morales intentó demostrar que Cabeza gozaba del favor de La Fortaleza cuando trajo a colación una reunión del 17 de marzo en Salud en que participó Quiñones de Longo, su personal y la gobernadora Wanda Vázquez. Según dijo Cabeza, Quiñones de Longo no la invitó a una reunión, pero a su oficina se apareció Marisol Blasco, ayudante especial de la primera ejecutiva, quien le dijo que sí acudiera al encuentro.

“Marisol se acerca a mi puerta, que estaba abierta y me indica que me necesitaba en la reunión”, dijo Cabeza al interpretar el acercamiento como una orden impartida por la gobernadora.

“¿A pesar de que la secretaria no la había invitado?”, le preguntó Morales.

“Entendía que eran instrucciones de la gobernadora”, le respondió Cabeza.

También en la vista de hoy Morales le recriminó a Cabeza por qué, ya destacada en La Fortaleza a partir del 19 de marzo, continuaba dándole seguimiento a compras pendientes de Salud, pero entonces con el sombrero de enlace entre La Fortaleza y el task force médico. Para esa fecha, Quiñones de Longo había firmado un memorando interno en Salud indicando que Cabeza ya no estaba envuelta en gestiones relacionadas a la agencia.

“Siempre y cuando fuera canalizado con ella”, le dijo Cabeza a Morales al traer a la mesa una posible excepción a la orden de Quiñones de Longo y era que toda petición desde La Fortaleza tenía que ser canalizada a través de su oficina.

Cabeza rechazó, entre lágrimas, que haya tenido problemas con Quiñones de Longo a pesar de que la extitular de Salud le dijo a la Comisión de Salud que Cabeza la retaba y que tomaba decisiones por encima de ella.