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Las juezas Aida Delgado, Sonia Sotomayor y Maite Oronoz compartieron sus experiencias al frente de importantes foros judiciales.
Las juezas Aida Delgado, Sonia Sotomayor y Maite Oronoz compartieron sus experiencias al frente de importantes foros judiciales. (David Villafañe Ramos)

Pertenecen a generaciones distintas y sus historias son tan variadas como la sociedad que representan, pero durante las carreras profesionales de las juezas Maite Oronoz, Sonia Sotomayor y Aida Delgado, han sido varias las ocasiones en las que han ampliado los límites de lo que una mujer ha hecho en la judicatura.

La mujer más joven en presidir el Tribunal Supremo de la isla, la primera latina en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos y la segunda mujer en presidir el Tribunal Federal para el distrito de Puerto Rico coincidieron, el miércoles en la noche, en un homenaje para marcar el centenario de la entrada de la primera mujer al ejercicio de la abogacía en Puerto Rico.

Sus logros han sido precedidos por múltiples obstáculos y, como señaló Oronoz, la muy real posibilidad de que exista una vara distinta para medir las ejecutorias de mujeres y hombres.

“Mi impresión es que mi nombramiento, y el de la jueza (asociada Anabelle) Rodríguez, fueron procesos mucho más rigurosos, y me atrevo a decir que más fuertes que el de muchos hombres”, indicó la jueza presidenta sobre la experiencia que vivió cuando fue nominada al Supremo en 2014.

Sotomayor recordó que ha sido “la primera mujer” en varios de los puestos que ha ocupado a lo largo de su vida profesional, hitos que asegura le han dado la experiencia requerida para ocupar un puesto en el Supremo federal.

La experiencia acumulada les ha permitido superar los retos de su profesión, que más allá de la sala judicial también implicó resolver los retos que surgieron en sus comunidades y espacios de trabajo tras el impacto del huracán María, recordó Delgado.

El foro “Tres mujeres en la judicatura: contra viento y marea” fue pospuesto en dos ocasiones desde el 2017, pues inicialmente se celebraría el mismo día que el huracán Irma pasó al norte de la isla, recordó el presidente de la Fundación del Tribunal Supremo, Néstor Méndez.

El evento honró el legado de Herminia Tormes García, quien, en 1917, se convirtió en la primera abogada puertorriqueña, fue la primera mujer que postuló ante el Primer Circuito del Tribunal de Apelaciones federal en Boston y la primera jueza boricua.

“Cien años después, puedo decir que la judicatura está compuesta en un 58% de mujeres. Es un número digno de resaltar, siento que hemos adelantado muchísimo, tenemos una judicatura mucho más inclusiva, mucho más representativa. Obviamente, nos queda mucho más trabajo por hacer”, expresó Oronoz.

Derribar esas barreras es una tarea pendiente para las generaciones más jóvenes, reconoció la jueza Sotomayor ante una interrogante del público sobre el mensaje que le daría a una niña de ocho años.

“Le estamos dejando un mundo bien malo, con muchos problemas. No hemos hecho un buen trabajo. Te necesitamos a ti, a tu generación, para que tengan la valentía y el deseo de hacer un mundo mejor”, expresó Sotomayor.