La aerolínea anunció que fueron recuperadas las dos cajas negras de la aeronave accidentada, que registra los datos técnicos del vuelo y graba las conversaciones dentro de la cabina.

La segunda caída de un Boeing último modelo en cinco meses atiza dudas sobre su seguridad. Una sombra se tiende sobre los aviones 737, hasta ahora percibidos como la columna vertebral de varias flotas internacionales.

Resulta muy extraño para el mundo de la aviación que dos aeronaves del mismo modelo se estrellen un un periodo tan breve de tiempo (menos de 6 meses).

Los trágicos finales de los vuelos de la compañía indonesia Lion Air, en octubre de 2018, (189 muertos) y de la etiope Ethiopian Airlines (157 muertos) han atraído la atención de los pilotos, pasajeros, ingenieros y analista de siniestros de la industria.

Según informes preliminares, en los dos casos los aviones se habrían estrellado por un mal funcionamiento del sistema MCAS (Sistema para el Aumento de las Características de Maniobra) del autopiloto, encargado de bajar la punta de la aeronave independientemente de la orden que le dieran los pilotos.

Ahora, lo que se preguntan los especialistas en catástrofes aéreas es si es posible que ese software de control de vuelo pueda ser el causante de ambas tragedias aéreas y si es así por qué no fue detectado e la línea de ensamblaje y prueba de los primeros modelos de Boeing 737 MAX.

Por su parte, el experto en aviación civil Vladímir Karnózov detalló a la cadena rusa  Sputnik que los dos accidentes podrían deberse no al propio sistema MCAS, sino a problemas con distintos sensores y otros dispositivos de los cuales depende el funcionamiento de este subsistema del autopiloto.

Sin embargo, a pesar de que no hay resultados de las investigaciones de los dos accidentes, las circunstancias en las que ocurrieron son muy similares, razón por la cual se puede exigir que Boeing proporcione algunas respuestas, destacó el experto.

Según las informaciones que suministraron ambas torres de control, las dificultades en los aviones se iniciaron casi inmediatamente después del despegue. Los pilotos manifestaron a los controladores aéreos que tenían problemas técnicos. Y al parecer ambos aviones ascendieron y descendieron repetidamente antes de caer.

"Hay un montón de preguntas, pero no hay un montón de respuestas", dijo a los medios John Cox, expresidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas de Estados Unidos y actual jefe ejecutivo de la consultora aeronáutica Safety Operating System.

Cuando el 737 MAX 8 fue lanzado en 2017, Boeing no informó cabalmente a los pilotos cómo funcionaba el MCAS ni incluyó esa novedad en sus entrenamientos y varias federaciones de pilotos críticaron severamente a Boeing por su mala gestión comunicacional. 

La incertidumbre se pasea ahora en los pasillos de The Boeing Company. Por lo pronto, las acciones de la empresa estadounidense se desvaloraron en un 10.25% –quedando en $379.25 dólares por unidad– en las transacciones electrónicas previas a la apertura de la Bolsa de Nueva York este lunes.

Ambos accidente fueron estocadas certeras al corazón del fabricante estadounidense de aviones. Sobre todo, porque el modelo 737 MAX de un solo pasillo es el avión más vendido y el estandarte de la compañía. Sólo para tener en cuenta, para fines de enero de este año, Boeing había entregado mas de 350 aviones de este modelo. 

A principios de esta década, las aerolíneas comenzaron a encargar aviones más modernos y económicos para vuelos de distancia corta y media.

Tanto Airbus (el gran fabricante europeo) como Boeing se rehusaron a diseñar modelos completamente nuevos alegando que el grado de eficiencia ganado no justificaría la inversión. 

Además, ambas compañías tenían su capital comprometido con miras a desarrollar sus nuevos jets para recorridos largos: el A350 y el 787. Al final, Airbus tomó la delantera en materia de ventas satisfaciendo las exigencias del mercado con una adaptación mínima –nuevos propulsores–de su A320. Boeing también optó por reconfigurar su modelo 737 para convertirlo en un 737 MAX 8.

Según información publicada por Deutsche Welle, la compañía que más naves de ese modelo compró en el continente americano es la estadounidense Southwest Airlines. En Europa, las aerolíneas Norwegian, TUI y Turkish Airlines son las que más unidades 737 MAX 8 tienen en sus flotas.


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