El exagente ruso y su hija Yulia  fueron envenenados (horizontal-x3)
El caso de los Skripal creó un enfrentamiento diplomático entre Londres y Moscú (EFE).

El personal médico de Salisbury que atendió al exespía ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia, envenenados con un agente nervioso, pensó que no sobrevivirían

Además, creían que habría muchas víctimas más, según testimonios divulgados este martes. Los Skripal fueron envenenados con un agente nervioso el pasado mes de marzo en la ciudad de Salisbury, sur de Inglaterra, y permanecieron hospitalizados varias semanas en estado crítico, en un ataque que el gobierno británico vinculó a Rusia.

El médico Stephen Jukes, a cargo de cuidados intensivos del hospital de Salisbury, declaró a la BBC que, al darse cuenta de que los Skripal habían sido atacados con un agente nervioso, llegaron a la conclusión de que no sobrevivirían.

"Recurriríamos a todas nuestras terapias. Nos aseguraríamos de que tuvieran el mejor cuidado clínico. Pero toda la evidencia era que no sobrevivirían", afirmó Jukes sobre la atención en los días siguientes al ataque.

La directora de enfermería del hospital de Salisbury, Lorna Wilkinson, declaró por su parte a la misma cadena que estaban preocupados de que tuvieran que atender a más heridos, después de que el policía Nick Bailey -que atendió a los Skripal- fuese ingresado con síntomas de intoxicación.

"Hubo una verdadera preocupación sobre lo grande que esto podría ser", agregó Wilkinson.

Otro médico, Duncan Murray, contó que nunca hubieran imaginado tener en el hospital a pacientes por un caso de espionaje.

"No hubiera pensado en mi imaginación más salvaje" atender un caso así, afirmó.

El caso de los Skripal creó un enfrentamiento diplomático entre Londres y Moscú después de que el gobierno de la primera ministra británica Theresa May responsabilizase al Kremlin del ataque y decidiera expulsar a varios diplomáticos rusos.


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