Los jóvenes arrestados en México tras haber sido denunciados por agresión sexual.
Los jóvenes boricuas arrestados en México. (Captura)

Hace poco más de tres meses los hermanos puertorriqueños Luis y Erick Zapata Hernández, de 19 y 18 años, fueron apresados en México tras haber sido denunciados por, supuestamente, agredir sexualmente a una menor de edad. A 108 días desde que los ingresaron a la cárcel municipal de Playa del Carmen en Quintana Roo, los jóvenes aún aguardan por un juicio.

El más reciente capítulo en este caso ocurrió ayer, lunes, cuando se suponía que se celebrase una vista intermedia (lo equivalente a una vista de declaración de culpabilidad en la jurisprudencia de Puerto Rico), pero este proceso se pospuso, porque dos nuevos abogados asumieron la defensa de los jóvenes luego de que sus padres optaran por prescindir del primer licenciado que les asistió.

“Sentimos que no nos estaba funcionando la defensa que teníamos y vamos para una nueva etapa y si algo no funciona uno lo tiene que cambiar para hacer otra cosa”, afirmó el padre de los jóvenes, Luis Zapata, en entrevista telefónica con El Nuevo Día.

La decisión de Zapata y su esposa se da previo al inicio del juicio, cuya fecha no está programada todavía.

“Los abogados necesitan prepararse y cuando estén listos me imagino que ahí es que se solicita la audiencia (del juicio)”, explicó el padre.

La llegada de los dos nuevos abogados que representarán a Luis y Erick se da en momentos en que la menor de 17 años y su madre sometieron una declaración ante el tribunal en la que expresan su intención de no proceder con el juicio contra los jóvenes.

“Ella y la mamá sometieron un escrito de que no querían seguir el caso. De que se equivocaron. Pero al ser el juicio de oficio, como le dicen aquí (en México), la fiscalía tiene el derecho de continuar por sus medios”, indicó Zapata.

Esta no es la primera vez que la alegada víctima cambia su testimonio o comunica que no quiere continuar con el proceso judicial.

Inicialmente, el caso consistía en cargos por agresión sexual, pero ante la falta de pruebas periciales y el testimonio de la menor se desestimaron dichos cargos y se radicó el caso por actos lascivos. El tribunal encontró causa por los cargos de actos lascivos el 2 de julio y desde entonces se ventila el caso criminal en contra de los hermanos, quienes no tuvieron derecho a fianza.

En el Sistema Judicial de la República de México los cargos de actos lascivos o violación se consideran como graves y no hay derecho a fianza.

Ante eso, Zapata expresó que, aunque la nueva versión de la menor puede ayudar en la defensa de sus hijos, “hay muchas cosas todavía por hacer”.

“Con eso que ella dijo sí nos sirve y lo podemos usar a nuestro favor, pero no es tan fácil. Estoy esperando por saber cuál será la estrategia de los abogados, porque ellos tienen que ver bien lo que tienen en los documentos y evidencia”, apuntó.

No obstante, señaló que “la única evidencia que tiene el Ministerio Público” es el testimonio de la menor de edad. Las pruebas periciales y médicas que se le practicaron a la joven tras la supuesta agresión no sostienen la versión de la agresión, según Zapata.

La fiscalía nunca se ha expresado públicamente sobre este caso.

Los hechos, según la narración de Zapata, habrían ocurrido en el área del Sport Bar del Hotel Barceló en Cancún, donde se hospedaban y celebraban el cumpleaños 18 de Erick, su hijo menor.

“No me voy hasta que mis muchachos no salgan”

Zapata compartió que él y su esposa continúan viviendo en una habitación de un hotel y “haciendo arreglos” para visitar la cárcel y ver sus hijos.

Aseguró que son sus hijos quienes enfrentan “la peor parte” de este proceso que catalogó como “complicado”.

“(Luis y Erick) a veces están medios deprimidos. Vamos a verlos y a veces están como idos...perdidos. Yo trato de relajar con ellos y ahí como que reaccionan, pero yo los entiendo, porque es un proceso difícil. Para mí que estoy a fuera es complicado, imagínate para ellos”, dijo el progenitor sobre su experiencia al visitar a sus hijos en la cárcel.

Contó que el personal del hotel les ha ayudado a continuar en una habitación y les hizo una oferta para costear los gastos.

Además, solicitó la cooperación de la población para que puedan ayudarlos económicamente en su estadía en México. Si desea ayudar a los padres de Luis y Erick Zapata puede enviar una donación a través de ATH Móvil al (787) 594-1323, con Nicolle Rivera, o al (787) 549-3612, con Marisol Colón.

“Yo hasta que mis muchachos no salgan y mientras podamos estaremos aquí. Así yo tenga que dormir en la acera de la carretera, pero de aquí no me muevo”, exclamó Zapata.

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