El presidente del PPD, Héctor Ferrer, llegó ayer a la sede de la colectividad cargando una caja. (semisquare-x3)
El presidente del PPD, Héctor Ferrer, llegó ayer a la sede de la colectividad cargando una caja. (Teresa Canino )

El Partido Popular Democrático (PPD) que dirige Héctor Ferrer se enfocará en fiscalizar a la administración de Ricardo Rosselló y en ganar las elecciones del 2020 en vez de recordar lo que ocurrió en la “larga, extensa, fuerte, pero necesaria” reunión que sostuvo la Junta de Gobierno en las pasadas horas para dilucidar la controversia generada por el trabajo que pudo haber realizado para la firma de cabildeo DCI Group

Así lo expresó Ferrer en una entrevista con endi.com a solo horas de que los miembros del organismo rector del partido le dieran un espaldarazo a él y al abogado Roberto Prats tras la controversia suscitada por unos esfuerzos de cabildeo que realizaron durante este verano en la capital federal. 

Durante el conclave, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, presentó una moción para solicitarle la renuncia a Ferrer de la presidencia, pero no logró ningún apoyo. Luego, esta renunció a su cargo de vicepresidenta de las damas en la colectividad. 

Según Ferrer, lo que ocurrió en la Junta fue “una discusión amplia, de muchos asuntos referentes al PPD, de lo que significa el partido, lo que debe ser el partido y hacia dónde debe ir el partido, de la necesidad de continuar estableciendo ese norte para que el PPD sea la esperanza de los puertorriqueños de resolver los problemas que tiene el país y, citando al alcalde de Carolina, (José Aponte Dalmau), de cómo vamos a atender y cumplir con el país”. 

“Estoy de acuerdo y satisfecho de que se haya hecho esa discusión y que esa discusión continúe en el seno del partido, en la estructura del partido y en la base del partido. Como presidente continuaremos haciendo ese esfuerzo y continuaré apoyando el proyecto que está haciendo el compañero Aníbal José Torres de establecer ese norte y que le fue encomendado por nosotros hace dos meses”, añadió.

El líder popular, sin embargo, rehusó en varias ocasiones hablar sobre la pugna generada por su intervención en la firma DCI Group, explicar su trabajo para la firma o tan siquiera exponer su postura sobre el alegato de que le faltó a la moral al haber apoyado una empresa que ha cometido unos presuntos actos en contra del pueblo, como ha denunciado Cruz Soto.

Alegó que en la Junta se llegó a un acuerdo de no hablar públicamente de la controversia.

“Todo aquel, no solo popular, que me quiera preguntar, que me pregunte, pero eso es un asunto que se quedó ayer en la Junta y hay que enfocarse en fiscalizar a este gobierno. Hay que hablar del mal inicio del comienzo escolar, de los vagones”, manifestó Ferrer. 

Se le insistió en la pregunta sobre si cometió actos en contra de la moral que afectasen al partido, a lo que reiteró que “eso los juzgaran los populares en su momento y el país. Es un asunto que no seguirá lloviendo sobre mojado”.

De paso, el presidente del PPD dijo que “todos somos necesarios”, cuando se le cuestionó si mantendrá una relación profesional con la alcaldesa de San Juan. 

Sin embargo, Ferrer también evadió contestar preguntas referentes a la moción que presentó Cruz Soto para que se le quitara la confianza. Dijo que “yo pasaré la página de este asunto”.

Asimismo, destacó que esta semana tendrá una reunión con Cruz Soto para discutir el proceso de reorganización del PPD en San Juan. 

“La reunión de ayer no rompió caminos ni puentes, sino que aclaró esos caminos que tenemos que seguir”, sentenció.

Por su parte, Prats dijo en una entrevista radial (Radio Isla) que el encuentro de la Junta de Gobierno del PPD fue “una de esas reuniones de familia que hacía falta”. 

“Estoy muy satisfecho de la discusión que se dio, de la apertura y de la intensidad en que se dieron las cosas”, afirmó. 

Sostuvo, además, que “le probé a la Junta” que no trabajó con DCI Group durante la administración de Alejandro García Padilla. Señaló que le presentó prueba a la Junta de que su intervención con la firma fue por seis semanas, “después del huracán María”. No dijo qué tipo de trabajo realizó. 

Trascendió la semana pasada que Ferrer laboró con la empresa cabildera durante el cuatrienio de García Padilla y en momentos en que esa empresa coordinaba campañas en contra del gobierno de Puerto Rico, en defensa de principales acreedores del gobierno y a favor de la imposición de la Junta de Supervisión Fiscal. No se había expuesto, sin embargo, en qué momento Prats intervino con la firma.


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