(semisquare-x3)
El representante Víctor Torres González. (GFR Media)

El aspirante a la candidatura por el Partido Popular Democrático (PPD) en el distrito representativo 23, José "Cheíto" Rivera Madera, describió como "sospechosas" las justificaciones que brindaran en días recientes el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos "Johnny" Méndez, y y el representante Víctor Torres sobre la querella ética radicada contra Torres el pasado 12 de abril.

La querella fue sometida por Rivera Madera, quien le imputa a Torres, legislador por Guayanilla, Ponce, Peñuelas y Yauco, violar varios incisos del Código de Ética de la Cámara de Representantes al fallar en enmendar el contrato de un abogado desaforado, Héctor Díaz Vanga, a quien mantuvo en su oficina brindando asesoría legislativa desde el año pasado. El contrato fue rescindido el 9 de abril por renuncia de Díaz Vanga, según se desprende de una carta con fecha del 9 de abril que Torres mostró a El Nuevo Día. 

“Me parece altamente sospechoso que el representante Víctor Torres repentinamente nos informe que el contratista que tenía dando asesoría legal en su oficina, habiendo sido este desaforado por el Tribunal Supremo de Puerto Rico, haya renunciado a su contrato tres días antes de la radicación de la querella por parte de este servidor. Parece muy conveniente para el representante que, sin motivo alguno, el contratista haya renunciado e informado que no va a cobrar los meses de febrero, marzo y abril. Nadie en Puerto Rico cree que esto haya sido casualidad. Más bien parece ser una artimaña para tratar de descarrilar una posible investigación por parte de la Comisión (de Ética)", dijo Rivera Madera en declaraciones escritas.

En la misiva, Díaz Vanga indicó que busca otros rumbos profesionales al explicar el motivo de su repentina renuncia a su contrato poco más de $48,000. El abogado mantiene un contrato de asesoría con Méndez que sí fue enmendado por el líder cameral el 5 de marzo, aunque manteniendo el monto del contrato intacto. 

La suspensión de Díaz Vanga a la práctica de la abogacía por parte del Tribunal Supremo tuvo efecto el 14 de diciembre.

“El honorable presidente de la Cámara hizo alusión a un deber específico que estaba acordado en el punto número dos del contrato inicial que él le extendió a Díaz Vanga que leía: 'Realizar análisis jurídico y jurisprudencial sobre legislación'. El señor presidente alega que este es un trabajo que el contratista podía realizar estando desaforado, entonces, ¿por qué en la enmienda del contrato radicada el 5 de marzo se cambia ese segundo deber a “realizar análisis para redactar medidas y reglamentos?”, cuestionó Rivera Madera.

"Es contradictorio que diga que el contratista está capacitado legalmente para ofrecer este servicio aun estando desaforado pero se le elimine de sus deberes mediante enmienda al contrato inicial", agregó Rivera Madera, quien sostiene que insistirá en que la Comisión de Ética continúe con el proceso de evaluación de su querella, descrita por Torres como académica ante la renuncia de Díaz Vanga.

“Yo espero que la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes atienda esta querella con mucha diligencia y seriedad. Mi propósito es que se vele por los mejores intereses de la oficina que representa a nuestro distrito. Pareciera que de presidencia preparan el camino para el toallazo. Es obvio que ocultan la verdad. La milagrosa y muy oportuna aparición de una carta de renuncia es la coartada para un escape al problema, pero el país ya adjudicó que allí hay algo que no está bien”, finalizó.


💬Ver 0 comentarios