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“No es un debate. Es una violación de ley. ¿No es así? Es lo que dice la ley”, subrayó, en referencia al poder de la JSF sobre el gobierno electo de la isla. (GFR Media)
“No es un debate. Es una violación de ley. ¿No es así? Es lo que dice la ley”, subrayó, en referencia al poder de la JSF sobre el gobierno electo de la isla. (GFR Media)

Washington - Como presidente del comité que supervisa la puesta en marcha de la ley Promesa, el republicano Rob Bishop (Utah) advirtió ayer que sería irresponsable y una violación de ese estatuto, que el gobierno de Puerto Rico ignore las reformas que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) -que tiene a su cargo las finanzas públicas de la isla- va a incluir en los planes fiscales.

“Si el gobierno no implementa lo que haga la JSF sería una violación de la ley”, expresó el congresista Bishop, al responder preguntas de El Nuevo Día en el Capitolio.

Bishop, presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, piensa que no debe haber disputa en torno a si la JSF tiene la autoridad no solo para proponerle al tribunal de bancarrota territorial una reducción en las pensiones de los jubilados del gobierno, sino además cambios en las normas laborales de Puerto Rico.

“No es un debate. Es una violación de ley. ¿No es así? Es lo que dice la ley”, subrayó, en referencia al poder de la JSF sobre el gobierno electo de la isla.

En una carta el Jueves Santo –que generó duras críticas del gobernador Ricardo Rosselló-, Bishop advirtió a la JSF que “se le ha delegado un deber estatutario para ordenar cualesquiera reformas –sean fiscales o estructurales–, al gobierno de Puerto Rico para asegurar cumplir con Promesa”.

Aunque luego un asesor de Bishop dijo que no se debe pensar que ambos asuntos están 100% asociados, en su carta a la JSF, Bishop vinculó el flujo de fondos para mitigar la emergencia que generó el huracán María a la aprobación de reformas y la eliminación de gastos redundantes.

En la agenda de la JSF ha estado recortar el pago de las pensiones en un 10%, y una reforma laboral que incluya reducir a solo siete días las licencias de vacaciones y de enfermedad en la empresa priva, hacer voluntario el bono de Navidad y eliminar la protección contra el despido injustificado.

Rosselló reafirmó ayer en San Juan que ese tipo de reformas “no las vamos a ejecutar”. Ayer, Bishop dio el beneficio de la duda al gobierno de Rosselló y confió en que va a aceptar implantar los planes fiscales que certifique la JSF.

“El gobierno allá es responsable. Saben que ha habido décadas de mal manejo fiscal que han llevado a la nación a un colapso financiero total. (El gobierno) no va a ser irresponsable y no trabajar con la JSF. Nadie sería irresponsable para no tratar de resolver los problemas”, indicó.

Bishop, por otro lado, dijo que aún espera cumplir con la agenda original del Comité y convocar a una audiencia sobre el status político de Puerto Rico y los esfuerzos de la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, para promover legislación a favor de la admisión de la isla como estado 51 de EE.UU. El tema delstatus formó parte de la agenda de la comisión desde antes del plebiscito de 2017, en el que -en medio de un boicot de los partidos de oposición y con una participación electoral de 23%-, la estadidad obtuvo el 97% de los votos.

“Jenniffer (González) ha trabajado bien duro para promover ese asunto. Espero que no hayan situaciones que hagan más difícil alcanzar esa meta”, dijo Bishop, después de hablar sobre las reformas del gobierno.

La comisionada espera dialogar con Bishop sobre la convocatoria a una audiencia y la presentación de nuevos “proyectos” de ley en favor de que Puerto Rico sea el estado 51. En el Senado, el republicano Marco Rubio (Florida) ha advertido que no hay votos para avanzar un proyecto proestadidad.

¿Speaker Bishop?

Bishop no ha respondido preguntas sobre si estaría disponible para ser el próximo speaker- si los republicanos retienen la mayoría-, en caso de que el portavoz republicano, Kevin McCarthy (California), principal candidato, no alcance votos suficientes.

McCarthy ha sido endosado por el speaker Paul Ryan –quien no irá a la reelección-, pero puede ser retado por el conservador Jim Jordan (Ohio), del Freedom Caucus, poniendo en riesgo que consiga en enero los 218 votos necesarios para ser speaker si los republicanos retienen la mayoría cameral en las elecciones de noviembre.

El presidente del Freedom Caucus, Mark Meadows (Carolina del Norte), mencionó en el New York Post a Bishop -quien ha dicho que se retira del Congreso en el 2020-, como un candidato sorpresa, pues tiene buenas relaciones con los moderados y conservadores del Grand Old Party (GOP).

“Es prematuro”, dijo Bishop, pero cuando se le preguntó si dudaba que McCarthy alcanzara suficientes votos, afirmó que el actual portavoz de la mayoría “va ser un buen speaker”.