A las 5:00 p.m. del 3 de noviembre se podía observar la existencia de larga filas, en ocasiones integradas por cientos de personas sin votar, establece el informe del CAAPR. (Dennis M. Rivera Pichardo)

Los observadores electorales del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico (CAAPR) vieron cómo los problemas con las máquinas de escrutinio electrónico interferían con el derecho a la absoluta secretividad del voto y cómo el bajo nivel de captura y divulgación de resultados por parte de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) tuvo consecuencias negativas en algunas contiendas.

Estos son solo algunos de los hallazgos y observaciones que incluye el informe de observadores electorales remitido a la CEE.

“Los observadores electorales del Colegio estuvieron especialmente adiestrados para evitar sesgos ideológicos que afectaran la imparcialidad de sus observaciones. A menudo se asume que el observador electoral ‘ve lo que quiere ver’, sin embargo, el específico entrenamiento y capacitación son elementos valiosos registrando observaciones. Por tanto, en general, una observación electoral ciudadana conducida por abogados, puede ser una herramienta valiosa para la democracia”, sostuvo la licenciada Calcaño López en un comunicado.

El equipo de observadores electorales del CAAPR estuvo compuesto por Daisy Calcaño López, presidenta del CAAPR; Osvaldo Burgos Pérez, Manuel Quilichini García, Samuel Quiñones García, Edgardo Hernández Vélez, Miguel A. Rodríguez Robles, Fredeswin Pérez Caballero y Jorge Tirado Ospina.

A continuación, un resumen de hallazgos y observaciones:

- Las largas filas, por lo regular, en exceso de una hora y la necesidad de distanciamiento social ocasionó que se extendieran a zonas no adecuadamente ventiladas, expuestas al sol o sin facilidades para sentarse en caso necesario. El necesario e indispensable uso de mascarillas hizo más penosa la situación a quienes tenían la respiración corta.

Particularmente afectados fueron los ancianos, mujeres embarazadas, discapacitados y padres con menores de edad. No se observó que se otorgaran turnos preferentes en las filas a personas bajo estas categorías. Se reportaron varios casos de personas que requirieron asistencia de paramédicos debido a estas circunstancias. Sin embargo, en un municipio se le otorgó turno preferente para votar a un candidato a alcalde, provocando el malestar del público presente.

- Las unidades identifican un colegio como de fácil acceso, pero lo cierto es que lo único que garantizan es que una persona en silla de ruedas pueda llegar. Ni las urnas ni las casetas de votación son de fácil acceso, de manera que permitan a una persona con diversidad funcional ejercer su derecho igual a sus conciudadanos. La urna está elevada de manera que al elector en silla de ruedas se le dificulta introducir la papeleta o leer los códigos que le comunica la máquina.

- En algunas unidades no existían colegios de Fácil Acceso, y se atendían a las personas con diversidad funcional en los colegios regulares. En cuanto a los electores no videntes, en algunos colegios se observó, que una vez identificado se referían a un lugar donde se vota por teléfono, con un sistema conocido como “Vote by phone”, que en ocasiones no estaba funcionando.

- En prácticamente todos los colegios hubo algún tipo de problema con las máquinas de escrutinio electrónico.

- Las múltiples intervenciones de los funcionarios, ante los problemas confrontados con las máquinas, interfería con el derecho a la absoluta secretividad del voto.

- Las máquinas llegaron con votos registrados.

- En algunas unidades no llegó la lista de excluidos.

- A las 5:00 p.m. se podía observar la existencia de larga filas, en ocasiones integradas por cientos de personas sin votar. Existen constancias de varias escuelas donde pasadas 7:00 p.m. quedaban decenas de electores que ya llevaban más de cinco horas en fila esperando para emitir sus sufragios.

- Hubo evidencia de actividades de propaganda electoral en o alrededor de los colegios durante el periodo de votación. A las 5:00 pm se disparó un aumento de las actividades de proselitismo partidistas alrededor de las unidades electorales mientras todavía se seguía votando.

- El tiempo de votación en todas las etapas del proceso fue de entre cinco a seis minutos en promedio.

- El bajo nivel de captura y divulgación de resultados, tuvo consecuencias negativas en contiendas como las de las alcaldías de San Juan, Culebra y Aguadilla, los escaños del distrito senatorial de Arecibo, el precinto 3 de San Juan y hasta la propia gobernación, donde los márgenes de los resultados electorales fueron bastante estrechos.

- El recibo deficiente de resultados se convirtió en un factor que contribuyó a generar tensiones en el electorado la noche del evento y entre los actores políticos concernidos. No conocer oportunamente resultados electorales preliminares produjo nuevas impugnaciones sobre la confiabilidad del sistema electoral.

Recomendaciones destacadas en el informe:

- La máquina de escrutinio electrónico es una tecnología todavía nueva para el elector puertorriqueño. Su uso adecuado requiere una campaña extensa e intensa de adiestramiento de cómo votar. Sugerimos la ubicación permanente de máquinas en sitios públicos donde los electores puedan hacer contacto personal con ésta y practicar la mecánica de emitir el voto.

- La CEE debe explorar la adaptación del sistema a las nuevas tecnologías de las máquinas de escrutinio electrónico que pueden leer las papeletas en papel regular.

- Es necesario aumentar el número de unidades y colegios electorales y proveer más de una máquina por unidad en los colegios para evitar el embotellamiento de electores en los salones y las largas filas frentes a las escuelas en condiciones indignas para los electores.

- El diseño de las papeletas debe proveer espacios bien delineados, más grandes y separados en los rectángulos donde se marca el voto. Las letras deben ser de mayor tamaño de forma que se facilite su lectura. La papeleta legislativa debe ser rediseñada de manera que se le haga más comprensible al elector conocer el número exacto de alternativas disponibles para cada cargo sin la necesidad de consultar a los inspectores de colegio.

- Es necesario enmendar el Código Electoral de 2020 de manera que se restaure el balance contencioso político en la estructura administrativa de la CEE, entre todas las fuerzas partidistas que participan en el proceso electoral.

- Las autoridades electorales deben adquirir información veraz y cabal antes de dirigirse al público para explicar las insuficiencias en la transmisión de resultados. La falta de rigor técnico en la expresión de las causas, contestaciones ambiguas o incompletas ante la prensa menguan la ya maltrecha imagen del sistema electoral, desde el fiasco de las pasadas primarias.

- Una manera sencilla de aumentar la confianza del pueblo en el sistema electoral es aumentando el porcentaje de transmisión de resultados luego del cierre de los colegios. El nivel de captura y divulgación por la CEE estuvo por debajo del 70% durante gran parte de la noche del evento. Esto puede atribuirse en gran parte, a las largas filas de electores que tenían que ser atendidas luego del cierre de los colegios a las 5:00 p.m.

- La CEE debe considerar establecer pruebas de volumen de transmisión para determinar los requerimientos de la red y así poder brindar los servicios de divulgación de resultados de forma continua. La noche del evento se sufrieron interrupciones en el flujo de la notificación de resultados, por efectos de que la transmisión se desplomó por falta de capacidad.

Mira aquí el informe completo: