Electores llegan a la Escuela Jose Ozuna en Hato Rey para ejercer su voto en las primarias. (Vanessa Serra Diaz)

El proceso de voto adelantado primarista, que arrancó este sábado para los electores afiliados al Partido Nuevo Progresista (PNP) comenzó de forma accidentada con retrasos en la entrega de materiales en diversos centros de votación, constató este medio en las escuelas Trina Padilla de Sanz y Juan J. Osuna, centros de votación en el Precinto 2 de San Juan.

Además, el representante Michael Abid Quiñones denunció a las 10:00 a.m. en su cuenta de Twitter que en Utuado no llegaron papeletas para la candidatura a alcalde y que el retraso en el inicio del proceso de votación, que se suponía comenzara a las 8:00 a.m., había provocado que electores se fueran a sus casas.

“La CEE (Comisión Estatal de Elecciones) es un desastre”, dijo Quiñones.

El representante popular Rafael “Tatito” Hernández, cuyo partido tendrá el proceso de voto por adelantado el próximo sábado, también ha descrito la votación del partido de mayoría como un desastre debido a la tardanza en la entrega de maletines en centros de votación.

En la escuela Trina Padilla de Sanz el proceso de votación arrancó a eso de las 9:30 a.m. El coordinador electoral Daniel Blanco explicó que se retrasó debido a que no se habían recibido las papeletas para la primaria a Representante por Distrito.

“Ya está todo listo, pero estamos esperando que lleguen”, dijo Blanco. “Aparentemente no había suficientes papeletas en las JIP (Junta de Inscripción Permanente)”.

Un total de 43 electores que solicitaron voto adelantado se les asignó esta escuela como centro de votación. A nivel isla, la cifra de ubica en unos 22,000.

A la entrada de la escuela un guardia de seguridad les tomaba la temperatura a los votantes, pero más temprano en la semana personal de la CEE aclaró que a nadie se le iba a restringir un derecho al voto por arrojar una temperatura superior a los 101 grados Fahrenheit. En estos casos se aplicaría un proceso alterno para que la persona votara, pero Blanco no pudo precisarlo al ser abordado por este diario.

“Tendríamos que buscar una alternativa”, se limitó a indicar.

Sí se estaba recalcando la distancia de seis pies entre personas y que solo se permitiera la entrada de un elector a la vez por salón.

Si bien el horario para la votación por adelantado es de 8:00 a.m. a 4:00 p.m., se indicó que si el total de electores que solicitaron el voto por adelantado ejerce su derecho antes de la hora límite, el centro cerraría antes.

Entre los electores que se dieron cita esta mañana en la Trina Padilla de Sanz se encontraba Ivelisse Perallón, quien ejerció hoy su primero voto en Puerto Rico a los 58 años tras haber juramentado como ciudadana estadounidense. Perallón es dominicana.

Mi hermana me dijo que era más cómodo el voto por adelantado al ser poquitas personas las que están… para no estar en ese revolú”, dijo la mujer, quien dijo que cualificó para el voto por adelantado por su edad, aunque la ley dispone que son personas de 60 años o más o personas que certifiquen ciertas condiciones crónicas de salud, entre otras categorías.

Víctor Álvarez Mojica solicitó voto por adelantado porque acaba de ser operado de cáncer y de un ojo. Dijo que ha votado en primarias en ocasiones anteriores y que hoy votaría por Pedro Pierluisi para convertirse en el candidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista.

“Es el candidato… de los mejor que hay”, dijo el hombre, residente de la urbanización Reparto Metropolitano.

Raquel Borges, vecina del condominio Las Américas, indicó que solicitó voto por adelantado porque sufre de una condición crónica del pulmón.

“Tengo que venir a votar en estas primarias. Está el futuro de nuestro país en juego”, dijo al precisar que votaría por Wanda Vázquez, aunque reveló también que se considera popular y estadolibrista. “Para mí es la mejor candidata, es una mujer que ha traído estabilidad, tranquilidad y es lo que necesitamos”.

Según Borges, ella sigue siendo estadolibrista, pero entiende también que Vázquez reúne “todos” los requisitos para ser gobernante.

“Estoy aquí por convicción porque creo que es la mejor candidata”, insistió al sostener que votaría por candidatura en noviembre.

En la escuela Juan J. Osuna, el coordinador de la unidad electoral, Andrés Dávila, indicó que en dicha unidad solicitaron voto adelantado 57 personas. El plantel se ubica en la urbanización Baldrich y en una zona donde hay alrededor de siete égidas.

Dávila reconoció que confrontaron problemas en la mañana con materiales que no llegaron a tiempo y que no fue hasta las 9:45 a.m. que se comenzó el proceso de votación.

En dicha escuela no estaban tomando la temperatura de los ciudadanos, pero, al igual que en la Trina Padilla de Sanz, solo entraría al salón un elector a la vez. Los funcionarios estaban repartiendo desinfectante y los electores en espera tenían que permanecer fuere del salón, aunque bajo una sombra.

María “Chicky” Jaume, residente de Baldrich, tiene 75 años y decidió, como en otros procesos electorales, trabajar como funcionaria electoral del Partido Nuevo Progresista.

“Estoy aquí, estoy con mi mascarilla, se está guardando la distancia, se están entrando uno a uno, aunque si son matrimonios son los dos y están fluyendo normalmente”, dijo. “Soy del corazón del rolló”, insistió.

Jorge Palou también solicitó voto por adelantado. Indicó que se le alertó que el mecanismo estaba disponible y pensó que era conveniente. Dijo que trabajó como funcionario en la elección pasada.

“Estamos dos o tres años más que los teenagers y es más fácil y más rápido”, dijo el hombre de 75 años, acompañado por su esposa de la misma edad. Se trata de un riesgo calculado el participar en el evento electoral, pero Palou dijo que está votando desde joven y que “más que un derecho, es una obligación”.

“Tomando las precauciones debidas, todo se puede hacer. Vamos al colmado, vamos a la iglesia, vamos al trabajo y vamos a votar”, dijo.

Francisco García también acudió a ejercer su derecho al voto por adelantado debido a que tiene 69 años y también para acompañar a su esposa de la misma edad, quien fue operada recientemente de su cadera. Su esposa, Zoraida Marchand, explicó que quiso evitar las aglomeraciones anticipables del próximo 9 de agosto.

“Era importante porque hay que ejercer el voto… aquí no hay mucho peligro”, dijo Marchand.