Jesús Rodríguez González y Alberto del Valle Rivera fueron atrapados ayer por la Policía en la carretera 14. (Suministrada)

El operativo de captura de dos reos que se escaparon ayer, lunes, en Aibonito contó no tan solo con las autoridades, sino también con la ayuda de múltiples ciudadanos.

Según la investigación, Jesús Rodríguez González y Alberto del Valle Rivera escaparon al agredir a un oficial de custodia del Departamento de Corrección y Rehabilitación cuando se detuvo en el Tribunal de Aibonito para dejar a otro confinado que tenía una citación.

El teniente Damián Rivera, de la Comandancia de Aibonito, explicó que la Policía fue alertada primero por un ciudadano que, a eso de la 1:30 p.m., les llamó por haber visto a los dos sujetos corriendo por el estacionamiento de la fábrica Baxter, que queda aledaña al tribunal.

"Decía que uno iba vestido de crema y otro azul", relató Rivera, quien de inmediato confirmó la fuga llamando al tribunal de Aibonito, seguido por otro aviso a través del sistema de emegencias 9-1-1.

El oficial señaló que, según confidencias, uno de los confinados aparentemente llevaba una llave con la que se soltaron de pies y del interior de la guagua, pero no les dio tiempo de soltarse las manos.

"Ellos venían amarrados, pero lograron soltarse, pero no por completo", comentó Rivera, quien indicó que uno de ellos se quedó con las esposas en las manos.

Cuando el guardia correccional abrió la guagua, contó Rivera, "uno de ellos empuja a otro confinado contra el oficial y ellos salen corriendo".

Además de la posible llave en poder de unos de los confinados, se sospecha de que se trataba de un plan coordinado y que aparentemente alguien los recogería.

Rivera dijo que las autoridades divisaron un auto que siguieron desde el centro comercial hasta el pueblo.

"Se le dio seguimiento. Iba lento por la ruta, como buscando a alguien, pero no recogieron a nadie. Casi llegaron a Coamo, nos llama el alcalde de Aibonito, de que había algo en el garaje del pueblo, así que regresamos", relató Rivera.

De todas formas, la División de Arrestos Especiales de la Policía intervino luego con el vehículo, en el que iban dos mujeres. Rivera declinó ofrecer más información sobre lo ocurrido.

La búsqueda a pie de los sujetos se había interrumpido cuando perdieron el rastro de ambos en el estacionamiento de la fábrica Baxter.

El teniente Rivera sospecha que se escondieron en una tubería subterránea, para esperar hasta que anocheciera.

Las autoridades buscaron por casi tres horas en el residencial Liborio Ortiz de Aibonito, sin obtener resultados.

Según la pesquisa, ambos habrían saltado una verja para llegar hasta la urbanización Campo Rey, de donde pasaron a un carretón de venta de tripletas, donde tuvieron acceso a un teléfono celular.

Rivera no pudo precisar si la dueña del teléfono accedió a dárselo o si fue arrebatado, pues no quiso hacer querella.

No obstante, la Policía supo que desde ese aparato llamaron a alguien para que los fuera a buscar, pero borraron el número.

"Pero en la noche a ella le empiezan a enviar mensajes diciendo que si los llevan a Caguas le daban $500 y si los llevaban a Santurce le daban $1,000", dijo Rivera. "Ellos tienen que haberse comunicado con alguien".

Sin abundar más sobre el particular, Rivera aseveró que las llamadas serán parte de la investigación.

En el momento en que los reos hacían la llamada, oficiales del DCR activos en la búsqueda los divisaron desde el otro lado de la vía, en la PR-14 y comenzó una carrera a pie en dirección al casco urbano, pero se desviaron para tratar de esconderse en una casa cercana a una funeraria, donde había un contingente esperándolos. A las 9:30 p.m. ambos fueron arrestados.

"Estaban rodeados, ya no tenían break", contó Rivera.

"Sí (hubo mucha cooperación de los ciudadanos del pueblo). Creo que esto se había dado aquí una vez nada más. Ayer había mucha gente en el pueblo porque están organizando un evento grande para el 1 de enero. El pueblo estaba revuelto. Todo el mundo llamó, estaban alertas, estuvieron en jaque por varias horas, pero se logró el objetivo", afirmó Rivera.

Tras el arresto, un juez encontró causa anoche para arresto contra los dos confinados.

El agente Flores, del Distrito de Aibonito, y el fiscal Víctor Casiano presentaron el caso ante el juez Ángel Miranda por violación al artículo 2.75 de fuga.

Se le impuso $200,000 de fianza a Rodríguez González, mientras que a Del Valle le fijó la suma de $500,000.

Ambos fueron reingresados a la cárcel las Cucharas de Ponce, mientras que en los próximos días las autoridades someterán cargos en su contra por agresión contra el oficial de custodia, mientras que el policía Velázquez también resultó lesionado en la persecución.

Según la Policía, "estos individuos (confinados), catalogados como sumamente peligrosos", cumplen "condenas en la institución de máxima seguridad de Ponce y en Centro Correccional de Guayama".


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