Antes de la vista, el abogado de Pedro Julio Serrano (der), Manuel Grant (der), aseguró que demostrarán la inocencia del activista. (Alex Figueroa Cancel)

La defensa legal del activista Pedro Julio Serrano intentó sembrar dudas hoy sobre la credibilidad de las alegaciones de agresión sexual sometidas por su expareja.

La abogada Sylvia Juarbe contrainterrogó esta tarde al querellante en la continuación de la vista preliminar contra Serrano, imputado de cargos por violaciones a la Ley 54, ante la jueza Yazdel Ramos del Tribunal de San Juan.

A través de sus preguntas, Juarbe enfatizó en que el querellante nunca manifestó haber sido violado y presentó la alegación solamente después de que Serrano terminó con la relación entre ambos el pasado 2 de julio.

En la vista pasada, el hombre dijo que Serrano lo agredió sexualmente en dos ocasiones. Dijo que la primera vez fue el 16 de mayo y luego el 2 de julio, día en que Serrano le dijo: “Nos debemos dar el espacio”, según declaró en la sala.

Hoy, la abogada lo confrontó con alegaciones de una supuesta conducta violenta de su parte hacia Serrano, lo que negó.

No obstante, a preguntas de la abogada, recordó instancias en las que Serrano aludió a actitudes violentas de su parte, incluyendo aquel el 2 de julio, cuando Serrano le dijo que se fuera de su apartamento.

“Esta mañana te pusiste violento”, dijo Serrano, según la declaración del propio querellante.

Entonces, leyendo de la declaración del propio querellante, él le dijo a Pedro Julio: “Las veces que han pasado incidentes nunca te he dado y las palabras soeces no eran directamente a ti”.

Jurabe también confrontó al querellante con su propia declaración jurada, en las que hace referencia a un incidente el 17 de mayo.

Aunque dijo que “no” hubo un altercado, extractos leídos en sala aludían a que, después de una discusión sobre los preparativos de la boda, el querellante rompió varios objetos en el apartamento, incluyendo un envase y un mueble.

“Me sentía acorralado y le grité (a Serrano) que se fuera al cuarto, y él se fue al cuarto”, indicó el querellante en su declaración jurada.

En sala también a relucir de otro incidente entre ambos por una discusión que surgió por el acto sexual que habían planificado tener esa noche. Juarbe destacó que, de la declaración jurada del querellante, surge que reaccionó “molesto” y leyó varias palabras soeces que estaban dirigidas contra Serrano.

Durante el contrainterrogatorio, el querellante dijo en múltiples ocasiones que no recordaba expresiones previas y contradijo varias veces las declaraciones juradas que había prestado anteriormente.

Dijo que “no” cuando la abogada le preguntó si en junio temía que Serrano terminaría con la relación entre ambos, pero luego de que Juarbe hiciera que leyera su declaración jurada, admitió que sí.

“Sentía miedo de que estuviese buscando una excusa para botarme”, indicó el querellante en la declaración jurada.

También entró en conflicto con el contenido de una declaración que prestó ante el juez Glen Velázquez, en el tribunal municipal para una orden de protección.

Juarbe dijo que el juez Velázquez le preguntó al querellante si en otro momento, distinto a los días de la alegada agresión sexual, había ocurrido algún acto sexual de madrugada, en el que uno despertaba al otro.

El hombre inicialmente dijo que nunca había planteado eso, pero cuando fue confrontado con la declaración jurada, contestó que sí.

También, asistido por la declaración jurada, admitió que horas antes de la alegada agresión en la madrugada del 2 de julio, por la noche del 1 de julio habían acordado sostener relaciones sexuales.

“¿Lo cierto es usted dice (en la declaración jurada) que Pedro quería tener relaciones con usted y trató de penetrarlo”, le preguntó la abogada

“Sí”, contestó el querellante.

“¿Y Pedro se detuvo?”, preguntó Juarbe.

“Sí”, respondió el querellante, quien admitió que Serrano le pidió perdón.

En relación al incidente del 16 de mayo, el querellante admitió que declaró bajo juramento que le había indicado a Serrano que le había “gustado” el acto sexual, asintiendo con la cabeza y diciendo “ujum”.

“La realidad es que Pedro Julio no lo violó, ¿verdad?”, cuestionó Juarbe.

“Sí lo hizo”, contestó.

Después, a preguntas de la fiscal Lynnette Vázquez, dijo que esa expresión fue para hacer que Serrano se fuera de su presencia.

La licenciada Juarbe también cuestionó su declaración previa, de que no acostumbra tener relaciones sexuales en la primera noche tras conocer a una persona, como ocurrió con Serrano, al hacer que admitiera haber abierto una cuenta en una aplicación de “sexo casual”.

El querellante también admitió que después de la primera vista, el viernes, pasado, cerró sus cuentas de redes sociales. Aseguró que fue para cumplir con reglas del tribunal.

Mientras, a preguntas de Juarbe, el hombre admitió que cuando acudió al cuartel de la Policía fue para pedir una hoja de incidente, no para hacer una querella, la que sí hizo después de que vio allí a Serrano con una orden de protección expedida en su contra.

Serrano enfrenta dos cargos por violaciones al Artículo 3.5 de la Ley 54 (Ley Contra la Violencia Doméstica), después de que se encontrara causa para su arresto y le impusiera una fianza de $20,000. Las denuncias en su contra se hicieron el pasado 6 de julio.

La vista preliminar continuará la próxima semana. Falta por declarar la agente que investigó la querella, mientras que se espera que la defensa presente al menos uno o dos testigos.