Juan Antonio Candelaria

Tribuna Invitada

Por Juan Antonio Candelaria
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El DE: Orígenes de reformas y reestructuraciones frustradas

Primera de tres columnas sobre la enseñanza en la Isla, la futulidad de muchas reformas el precio que pagamos

Algo aplacada la furia del pueblo por el dispendioso contrato restaurador de la Secretaria de Educación, intentamos  una revisión histórica de los intentos, muchos fallidos, de reestructuración del sistema. Emprenderemos ese viaje  partiendo del   1503,  cuando el Rey Fernando el Católico, ordena mediante edicto que los niños de cada poblado, españoles como indios, se congreguen  dos veces al día, cerca de  la iglesia, para recibir instrucción religiosa, en lectura y escritura. De ahí en adelante el país,  bajo el gobierno español primero y luego, en escrito aparte, bajo la soberanía norteamericana, ha experimentado múltiples intentos por restructurar el sistema educativo. Dos siglos después,  el  acta #30 del 10 de noviembre de 1732, recoge el momento histórico en que  el Cabildo de San Juan nombra el primer maestro de escuelas públicas municipal,  Don Juan Salvador Díaz. De ahí, podemos colegir que el origen de las escuelas públicas es primero religioso y luego  municipal.

En el 1770, el Coronel Don Miguel de Muesas  nombrado para gobernar la isla en el 1769, emite su Directorio General, que contiene, en su segundo capítulo,  el esquema de un sistema de instrucción pública. Ordena abrir escuelas en cada partido (pueblos pequeños) para que asistan la mitad de los niños de cada familia, (pardos, morenos libres y blancos), imprime consistencia curricular, establece requisitos, métricas y asigna sueldo a maestros.  Entrado el siglo XIX, el Gobernador Don Toribio Montes,  promulga el Decreto del 17 de septiembre, instruyendo que todos los niños asistan a la escuela, introduce un nuevo procedimiento participativo para seleccionar los maestros y crea la figura del Diputado (especie  de supervisor). Paso de avance se observa en el  1838 cuando Don Miguel López de Baños crea las Comisiones de Instrucción: de la capital (Comisión de Instrucción Provincial)  compuesta por el gobernador, el cura párroco y tres padres de familia, recomendados por la Sociedad Amigos del País. Esta comisión estaba  a cargo de la supervisión de la educación del país, recibiendo informes periódicos de las comisiones de los pueblos.

Como es sabido, mal hábito heredado, cada nuevo gobernante cambia lo establecido  por otras visiones. Llega a Puerto Rico el Teniente General Don Juan de la Pezuela y Ceballos, eliminando   las comisiones por otro organismo: Real Academia de Buenas Letras (1851). No es hasta el 1865, cuando Don Félix María Messina  otorga  el primer decreto orgánico de la educación.  Decreto que  hace obligatoria, por primera vez, la enseñanza en el nivel primario para estudiantes de ambos sexos. Instaura  un currículo variado  y requisitos de graduación de normal para los maestros.  Luego, Eulogio Despujol, promulga el célebre Decreto Orgánico  del 1880. Mediante el mismo, se sostiene la enseñanza gratuita para los pobres, continuando los municipios cargando con la responsabilidad de la instrucción, la administración de las escuelas pasan a unas Juntas Locales compuestas por tres padres, el párroco, un vocal del ayuntamiento y el alcalde, quien la preside. Y lo que resulta más importante, se crea unas escuelas preparatorias para maestros: normal para varones y modelos para maestras. Se crean, además, escuelas auxiliares rurales, escuelas de párvulos (Kindergarten)  y enseñanza para adultos. Se les asigna sueldos a los inspectores de escuelas, además de oficina y peculios, para reforzar la supervisión. (López Yustos, Historia Documentada de la Educación en Puerto Rico, 1992) Este decreto, aunque con buenas intenciones,  tenía los mismos aprietos de los anteriores, la instrucción dependía de los escasos fondos municipales, peliagudísimo para atender una población en edad escolar de 142, 986 niños.  De esta manera, queda el escenario preparado para el arribo de los norteamericanos a Puerto Rico, suceso que se da en el 1898. 

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