Esteban Pagán Rivera

Prórroga

Por Esteban Pagán Rivera
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LeBron James y su atrevimiento a ser más que un canastero

LeBron James volvió a llevarse titulares esta semana, pero no fue por su trofeo de Más Valioso en el Juego de Estrellas del domingo.

El canastero de los Cavaliers se vio involucrado en un asunto fuera de las líneas de juego, cuando Laura Ingraham, presentadora de Fox News, dijo en un segmento de su programa que James debería “callarse y driblear”. Los comentarios de Ingram fueron en respuesta a unas críticas que hiciera LeBron James al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En su más reciente ataque a Trump, James apareció un un vídeo del portal Uninterrupted junto a Kevin Durant y comentó que a Trump “le importa un cara... la gente”.

James, hablando con periodistas en el pasado fin de semana, dijo que “definitivamente no nos callaremos y driblearemos”. Jugadores como Dwyane Wade y Durant también criticaron a Ingraham tras su ataque a James.

Fue la más reciente incursión de James en asuntos fuera de la cancha, una postura que el estelar jugador de los Cavaliers ha abrazado. James, de 33 años, ha entendido su rol en una sociedad estadounidense —y global— que lo ve más que un mero jugador de baloncesto, sino como un modelo a seguir y una personalidad influyente.

Fue un papel que otros grandes de la NBA, como Michael Jordan, nunca asumieron. Jordan, considerado el más grande de la historia, evitó inmiscuirse en asuntos sociales o políticos, postura que mantiene hoy día, cuando aún es una figura relevante como dueño de los Hornets de Charlotte y como rey de su imperio de zapatillas deportivas.

James, a pesar de ser una figura polarizante ante los fanáticos del baloncesto, se ha convertido en el rostro de la NBA, tanto dentro como fuera de la duela. Tras el Juego de Estrellas del domingo, fue él quien salió en conferencia de prensa y endosó el nuevo formato del partido. Incluso, también comenzó a cabildear para que el año que viene se televise el sorteo de jugadores para el All-Star, algo que seguramente se aprobará. Todo lo que dice James tiene un peso y repercusión enorme, y escasean los jugadores que le lleven la contraria, al menos públicamente.

Así que, aunque no tenga el respeto de todos los fanáticos, es evidente que James sí lo tiene de todos sus colegas, algo que atestigua a su grandeza.

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