Bárbara I. Abadía-Rexach
💬 0

Mala educación

Después del paso del huracán María, conviví durante varias semanas con mi familia en Fajardo. En las largas noches a oscuras, con aroma a repelente de mosquitos, compartíamos chocolate caliente con queso de papa entretanto rememorábamos historias y recontábamos anécdotas familiares. Hicimos rompecabezas a la luz de los quinqués. También, jugamos “nombre, apellido, cosa, pueblo, país, capital, fruta y animal” con las letras del abecedario mientras duraban las baterías de las linternas. Aquellas noches en casa de mi abuela me permitían revivir mi infancia y ver a las nuevas generaciones de mi familia divertirse, a la par que aprendían y compartían conocimientos sin la asistencia de aparatos tecnológicos. Abuela recalcaba que la educación de antes era mejor que la de ahora.

A través de las redes sociales, circulan vídeos en los que se pone a prueba cuánto aprendieron las personas en sus años de estudio. En uno de estos, aparecen jóvenes universitarios fallando en preguntas de geografía e historia general; otro, enseña a personas, en una playa, que no atinan en ninguna de las preguntas que les hicieron sobre el idioma español.

Hay un problema grave de falta de educación que salpica a toda la sociedad. Punto. Por ejemplo, el país entero ha sido testigo de los desaciertos por falta de saberes de los funcionarios desde las esferas más altas del gobierno hasta el Departamento de Educación.

Quienes educamos a jóvenes adultos somos testigos de las carencias en los procesos de desarrollo del aprendizaje con las que vienen los estudiantes a la universidad. Las personas deben responsabilizarse por adquirir conocimientos; es imperativo que cada familia les garantice a sus miembros la educación, y que los educadores nos atemperemos a las nuevas maneras en las que los estudiantes aprenden. Sin embargo, no podemos dejar de denunciar la ineficiencia de los sistemas educativos del país en los niveles elemental, secundario y superior. Antes de comercializar la educación de los niños y las niñas, hay que repensarla desde los contextos insulares.

Otras columnas de Bárbara I. Abadía-Rexach

jueves, 13 de septiembre de 2018

Agresiones Machistas

Bárbara Abadía Rexach comenta casos de agresiones machistas ocurridos recientemente en Estados Unidos y que implican a mujeres destacadas como la tenista Serena Williams

miércoles, 22 de agosto de 2018

El aguante

La antropóloga Bárbara Abadía Rexach comenta el aguante de profesores y estudiantes que luchan para cumplir sus compromisos día a día en la Universidad de Puerto Rico

miércoles, 8 de agosto de 2018

Denuncia el racismo

Bárbara I. Abadía Rexach condena el comentario racista de un propulsor del atletismo y recalca que nunca es tarde para educar contra el racismo y la violencia de género

jueves, 26 de julio de 2018

Vidas negras

Bárbara Abadía indica que el hostigamiento y la violencia racial practicada desde ciertas instituciones gubernamentales, mantienen a cientos de cuerpos negros despojados y en estado de vulnerabilidad

💬Ver 0 comentarios