Raymond Pérez

Tinta Boricua

Por Raymond Pérez
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Titanes históricos del montículo

El lanzador derecho Nolan Ryan nunca lanzó un juego perfecto como lo hiciera el también derecho, Denton T. “Cy” Young, sin dudas el mejor lanzador que haya pasado por las Grandes Ligas.

Es más, Ryan, poseedor de una velocidad meteórica desde su debut a los 19 años con los Mets de Nueva York, nunca ganó en su carrera de 27 años el premio que distingue al mejor lanzador en su liga y que lleva el nombre de Cy Young, quien jugó desde el 1890 hasta el 1911, un total de 22 temporadas.

Young es dueño de la marca de más juegos ganados en las Grandes Ligas con 511, un récord que luce imposible de romper.

Eso sí… Ryan también es dueño de otra marca que muchos analistas aseguran será muy difícil de superar, sino imposible. Es dueño del récord de ponchados en las Mayores con 5,714. Su más cercano competidor ya se retiró, el zurdo Randy Johnson, quien ponchó 839 menos.

El 27 de abril del 1983 y lanzando en el Estadio Olímpico de Montreal, Ryan ponchó al bateador emergente y zurdo de los Expos, Brad Mills, cuando en conteo de una bola y dos strikes le pasó una relampagueante curva que rompió en la esquina adentro del plato y el árbitro Bob Engel lo cantó bueno.

Esa tarde del 27 de abril de 1983, Mills pasó a ser parte de la historia del Salón de la Fama de Cooperstown. Fue el ponche 3,509 en la carrera de Ryan. Dejó atrás la marca del derecho Walter Johnson, quien ponchó 3,508 en 21 años (1907-1927) y se adueñó del récord en 1921 con su ponche 2,820 para superar por uno la marca que era de Cy Young. Johnson lanzó seis temporadas más tras romper la marca. Tuvo registro de por vida de 417-279 con 110 blanqueadas.

Ryan rompió la marca de Johnson 56 años más tarde. Pudo jugar una década más y logró añadir 2,205 ponches a su récord.

Por otro lado, el historial de Young ciertamente supera a Ryan. Sumó 511 victorias, el máximo ganador, y lanzó 7,356 entradas. También perdió 316 veces, el lanzador con más reveses en las Mayores. Lanzó un juego perfecto, tres no-hitters, inició 815 partidos y terminó 749 (con 76 blanqueadas), ganó la triple corona como lanzador en 1901 y la Serie Mundial del 1903. Además, ganó 30 partidos en cinco temporadas distintas, y 20 partidos en diez campañas diferentes y su efectividad de por vida fue de 2.63.

Ryan, por su parte, tuvo marca general de 324-292, con efectividad de 3.19, fue ocho veces al Juego de Estrellas, fue 11 veces líder en ponches en la liga, lanzó siete no hitters, jugó 27 temporadas, ganó la Serie Mundial en 1969 y lanzó 5,386 entradas con 61 blanqueadas.

Young, Johnson, Ryan… a todos les aplica el dicho beisbolero: “usted no puede batear lo que no puede ver”.

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