



Durante los últimos cien años, el Bufete Hernández Colón & Vidal S.R.L. se ha destacado como una institución de la práctica legal civil en Ponce, así como en el resto de Puerto Rico. Y es que, desde su fundación, en 1926, el despacho no solo ha representado casos de gran relevancia, sino que también ha servido de punto de encuentro e impulso profesional para algunos de los servidores públicos más destacados en la historia reciente de la isla.
El nombre de la oficina también remite a figuras claves de la vida pública del país. Allí inició su práctica legal el exgobernador Rafael Hernández Colón, antes de ser designado secretario de Justicia y, más adelante, gobernar Puerto Rico durante tres cuatrienios. Previamente, el bufete fue dirigido por su padre y fundador, el licenciado Rafael Hernández Matos, quien estuvo al frente de la oficina hasta 1957, cuando fue nombrado juez asociado del Tribunal Supremo de Puerto Rico.
“De aquí también han salido abogados para el Senado, como José Méndez Moll, así como Mariano Vidal Sáenz, quien estuvo en la Judicatura como juez superior”, recordó el licenciado César Hernández Colón, quien se unió a la firma en el 1969 y desde el 2025 se desempeña como abogado adjunto. Desde entonces, codirige la oficina con la licenciada Aracelis Vidal Rivera y los licenciados Mariel Hernández Monagas y José A. Hernández Lázaro, estos últimos integrantes de la tercera generación de la familia Hernández Colón al frente del despacho.

“Eso sí, hemos tratado siempre de mantener distancia entre la oficina y la gestión pública de personas que han estado ligadas a nuestra práctica”, aclaró. “Por ejemplo, durante el tiempo en que Rafael Hernández Colón fue gobernador, nuestra oficina no llevó casos en contra ni a favor de ninguna agencia del gobierno, tratando siempre de evitar conflicto aparente o real”, afirmó.
Trayectoria de excelencia
Luego de la designación de Rafael Hernández Colón como secretario de Justicia, en 1965, el licenciado José Ángel Hernández Colón se hizo cargo de la oficina conjuntamente con el licenciado Ramón E. Bauzá Higuera. En ese entonces se integró la Sociedad de Hernández Colón & Bauzá, que existió hasta 1974.
“Hemos colaborado con el Municipio de Ponce durante varias administraciones”, indicó el licenciado Hernández Colón. “Comenzamos durante la administración de Rafael “Churumba” Cordero Santiago, quien nos encargó el pleito de Ponce en Marcha. Posteriormente, el alcalde Francisco Zayas Seijo nos encargó el pleito del arbitrio municipal. También representamos al municipio en una controversia con el gobierno central en relación con el reglamento de la Ley 212 (Ley para la Revitalización de los Centros Urbanos)”, abundó.
Asimismo, el bufete cuenta con una sólida cartera de clientes prominentes con décadas de lealtad. “La Cooperativa de Seguros Múltiples de Puerto Rico ha sido nuestra cliente durante los últimos casi 40 años. Hemos representado al Puerto del Sur, así como a varias corporaciones, entre ellas Construcciones José Carro e Industrias Vassallo”, agregó el licenciado Hernández Colón.
Nueva dinámica en la práctica legal
Ante el centenario de la firma —y en ruta a sus próximos cien años —, los entrevistados comentaron sobre algunas de las tendencias que han transformado la práctica de la abogacía, particularmente en lo relacionado con la tecnología.
“Reconozco que desde el momento en que empecé en la firma hasta ahora, las cosas han cambiado”, indicó la licenciada Hernández Monagas, quien se unió a la oficina en el 2014. “Ahora, no estamos tan de lleno; todo se hace online, pero lo que he compartido durante estos años es bien gratificante. A veces recuerdo cuando corría los pasillos de pequeña”, agregó.
Por su parte, el licenciado Hernández Colón también planteó su inquietud. “Antes, en el tribunal, la cafetería estaba abierta y, antes o después de ver el caso que uno tenía, se sentaba con algún compañero abogado a conversar. Eso ya no se da. Creo que esa falta de comunicación entre los abogados está afectando adversamente la manera de ejercer la profesión”, puntualizó.
Un vínculo que se fortalece con el tiempo
Por otro lado, la licenciada Vidal Rivera dijo sentirse honrada de formar parte de la oficina y celebrar su centenario. “Comencé en 1990 como empleada del licenciado Hernández Colón y en 1992 comenzamos una sociedad. Al día de hoy, ha sido una experiencia enriquecedora. Muchas cosas que la escuela de derecho no enseña se aprenden en la práctica”, expresó.
Mientras, el licenciado Hernández Lázaro reflexionó sobre el vínculo no tan solo familiar, sino de peritaje legal que ha distinguido a la oficina, especialmente en el ámbito civil.
“En la oficina hay libros que mi abuelo compró hace casi 100 años y que él anotaba. El trabajo de abogado era distinto y no consistía en indagar en internet. Si un caso estaba vigente o fue modificado en una decisión, eran tomos que él marcaba con su puño y letra”, comentó. “Ese tipo de conexión habla no solo de cómo ha evolucionado la profesión legal en estos 100 años, sino también del compromiso que requiere la profesión legal para asegurarse de que podamos defender adecuadamente a los clientes”.

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