Aunque los síntomas y complicaciones de la diabetes tipo 2 no se vean reflejados en todos los miembros de una familia, este diagnóstico impacta también a quienes comparten el diario vivir con una persona que padece la condición.

La manera en que se alimentan en y fuera de casa, el manejo de posibles emergencias y las rutinas del día a día en el hogar se alteran. Para guiar a la familia en este cambio, existen diversas maneras en las que todos pueden ser parte del tratamiento de un ser querido con diabetes tipo 2.

Educarse como familia es el primer paso

Para la endocrinóloga Altagracia Alcántara, desde que una persona es diagnosticada con diabetes tipo 2 y regresa al hogar, todo cambia. El núcleo familiar puede sentir ansiedad relacionada a las complicaciones que pudiera tener su ser querido.

Por esta razón, la doctora Alcántara estableció la educación familiar como la herramienta clave para el manejo de esta enfermedad. Todos deben conocer, por ejemplo, el tipo de dieta baja en carbohidratos y azúcares que debe llevar el ser querido, las visitas a los diferentes especialistas que debe realizar y las complicaciones que pueden surgir como parte de la condición.

“El paciente puede experimentar complicaciones como ceguera, impotencia y enfermedades relacionadas que podrían desembocar en una emergencia. Las personas cercanas al paciente deben estar adiestradas para reaccionar ante un suceso inesperado como una hipoglucemia, por ejemplo”, añadió la endocrinóloga.

A dominar en familia el uso del equipo médico

Es esencial, además, que cada miembro de la familia conozca cómo utilizar el equipo médico como la bomba de insulina y el monitor de glucosa, en caso de emergencia.

El equipo médico adecuado también puede facilitar el rol del cuidador. El sistema MiniMed 630G con SmartGuard de Medtronic es una herramienta útil para padres de niños y para cuidadores de adultos mayores.

La bomba de insulina MiniMed 630G sustituye las múltiples inyecciones de insulina diarias por microdosis programadas para ser enviadas al cuerpo durante el día. A través del sistema SmartGuard, que registra los niveles de glucosa en la sangre, el cuidador puede estar seguro que en caso de hipoglucemia la bomba detendrá automáticamente el envío de insulina, evitando poner en peligro al paciente con diabetes tipo 2.

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Este equipo se puede complementar con un sistema de monitoreo continuo de glucosa, en el que un sensor verifica la glucosa en el tejido graso del paciente cada cinco minutos. El resultado de la lectura de azúcar llega a la bomba de insulina, por lo que el cuidador puede tomar decisiones acerca del tratamiento del ser querido basadas en las lecturas actualizadas.

Necesario reconocer el cambio en el estilo de vida

La doctora Alcántara destacó que el apoyo de la familia es clave para el manejo de esta condición. Los miembros deben reconocer que habrá un cambio en el estilo de vida con la llegada de la diabetes tipo 2.

La endocrinóloga presentó como ejemplo el apoyar al paciente con la alimentación sana o comenzar una rutina diaria de actividad física juntos.

“La familia se tendrá que ajustar a los requerimientos del paciente con diabetes tipo 2. Puede que tengan que cocinar dos tipos de alimentos o ajustar la dieta de toda la familia a la del paciente”, dijo la especialista.

Los cuidadores también necesitan apoyo

Los cuidadores de un paciente con diabetes tipo 2 también pueden sentirse abrumados con el cambio, en especial los padres de niños que hayan sido diagnosticados recientemente.

Buscar un grupo de apoyo, formar parte de una organización que estimule al cuidador y participar de eventos vinculados a la condición son algunas de las maneras en que el cuidador puede ampliar su conocimiento, establecer redes de apoyo y manejar el stress.

A trabajar como equipo

La dinámica de la familia ante el diagnóstico de diabetes tipo 2 debe ser de apoyo, de comunicación abierta y de trabajo en equipo. “El estímulo es primordial en el manejo de la diabetes”, afirmó la doctora Alcántara.

Es común que los diferentes miembros sientan el impacto emocional de la condición: miedo, ansiedad, coraje. Es necesario trabajar estas emociones en familia bajo el contexto del diagnóstico, pero sin presionar o ajorar a nadie en el proceso de entender y aceptar la condición, recomendó la Asociación Americana de la Diabetes.

Trabajar el diagnóstico en familia, como equipo, desde el tratamiento médico y nutricional hasta el emocional, garantizará el buen manejo de la diabetes tipo 2 por parte del ser querido.

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