El diario vivir de la persona con diabetes tipo 2 que es insulinodependiente se caracteriza por las pausas que debe realizar para el manejo de su condición. Los múltiples “pinchazos” al día para administrar la insulina, el constante monitoreo de los niveles de glucosa en sangre y hasta la “neverita” que tienen que cargar para refrigerar el medicamento se acumula en el ajetreo del diario vivir.

Pero existe una opción para las personas con diabetes tipo 2 que necesitan utilizar insulina y quieren menos trajín diario: la bomba de insulina.

Una bomba de insulina es un dispositivo portátil que suministra insulina continuamente durante el día, emulando el trabajo de un páncreas normal.

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El paciente debe indicarle a la bomba cuánta insulina debe suministrar según las indicaciones de su médico. La insulina entra al cuerpo a través de un catéter adherido al abdomen del paciente. Este dispositivo es tan pequeño que puede ser utilizado debajo de la ropa y no se marca o enganchado en la correa del pantalón, por lo que es conveniente y discreto.

Son varios los beneficios que trae el utilizar una bomba de insulina sobre las inyecciones. Para la endocrinóloga Altagracia Alcántara, se trata de una alternativa que mejora la salud y calidad de vida de las personas con diabetes tipo 2.

Las ventajas de la bomba de insulina ante la inyección:

1. Elimina las inyecciones individuales de insulina

La doctora Alcántara apuntó como uno de los beneficios principales la disminución de los pinchazos con la aguja de la insulina en comparación con el fácil manejo de la bomba.

“Es tan sencillo como pensar cambiar un catéter cada tres días, en comparación con 120 inyecciones en 30 días”, abundó la endocrinóloga.

Una bomba de insulina que podría sustituir las inyecciones diarias es el sistema MiniMed 630G con SmartGuard de Medtronic. Esta bomba de insulina favorece al paciente con diabetes tipo 2, ya que envía microdosis de insulina durante todo día, emulando lo que hace el páncreas en su estado normal. Con esto, el paciente se libera de tener que estar “pinchándose” varias veces al día.

También propicia la adherencia al tratamiento, ya que garantiza la entrada periódica de insulina al cuerpo, dejando atrás los posibles olvidos que la persona pudiera tener por los contratiempos del diario vivir.

2. Dispensa insulina con más exactitud que las inyecciones

La exactitud en la administración de la insulina mediante la bomba es mayor, por lo que los episodios de “bajones de azúcar” son menos, aseguró la doctora Alcántara.

Asimismo, las inyecciones frecuentes podrían crear resistencias en áreas del cuerpo, causando que la insulina no se absorba debidamente, lo que causaría complicaciones al paciente, apuntó Joslin Diabetes Center de la Universidad de Harvard.

3. Propicia mayor estabilidad en los niveles de glucosa en la sangre

La capacidad de la bomba de administrar la insulina cuando se necesita hace que el riesgo de hipoglucemia sea menor.

“Hay un mejor control en la reducción de la hemoglobina glicosilada cuando se utiliza la bomba de insulina que las inyecciones”, dijo la doctora Alcántara.

Es aquí que entra el sistema SmartGuard de la bomba MiniMed 630G de Medtronic. A través de un sensor, este sistema registra los niveles bajos de glucosa en la sangre del paciente. En caso de que esto ocurra, la bomba detendrá automáticamente el envío de insulina, evitando poner en peligro al paciente, incluso al dormir.

“Las bombas nuevas vienen con sensores conectados que te permiten ver cómo están sus niveles de azúcares; te indican una tendencia. La bomba misma se suspende cuando detecta niveles de azúcar inusuales”, detalló la especialista.

4. Ofrece más flexibilidad al hacer las comidas

Para la persona con diabetes tipo 2 que necesita insulina, la hora de comer se convierte en otro reto. Con la bomba de insulina, las inyecciones antes de cada comida son cosa del pasado.

El paciente que utiliza la bomba puede distribuir su dosis de insulina dependiendo de la hora en que va a comer, la cantidad de alimentos que ingerirá y el contenido nutricional de estos.

Y es precisamente al momento de comer donde contar con un sistema de monitoreo continuo de glucosa podría ser beneficioso. Este sensor de azúcar —que complementa el sistema MiniMed 630G de Medtronic— verifica la glucosa en el tejido graso del paciente cada cinco minutos, llevando el resultado a la bomba de insulina. Así, el paciente tendrá una idea de sus niveles de glucosa en sangre antes de comer, sin la necesidad del “pinchazo”.

5. Se adapta al estilo de vida del paciente

Las personas con diabetes tipo 2 que disfrutan actividades físicas o que llevan un ritmo de vida intenso encuentran en la bomba una mejor manera de administrar la insulina que necesitan, puntualizó la endocrinóloga.

La persona puede tener un largo día de trabajo o disfrutar de un paseo sin la preocupación de regresar a casa o cargar con la insulina en una nevera. De igual manera, ayuda a flexibilizar los horarios de las comidas, para cuando se anda en grupo y se depende de otros.

“El paciente tiene la oportunidad de manejar todas las herramientas de la bomba a su conveniencia”, explicó la doctora Alcántara.

Una vida con mayores libertades, el valerse de una herramienta que maneja adecuadamente la insulina y la seguridad de que actuará cuando es necesario son algunas de las razones para considerar la bomba de insulina. Una consulta con un profesional de la salud podría ayudar a la persona con diabetes tipo 2 que sea insulinodependiente a determinar si esta es su mejor opción de tratamiento.

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