El Observatorio de Arecibo es el radiotelescopio de un solo plato más grande y sensitivo del mundo.
Vista del Observatorio de Arecibo. (Ramón “Tonito” Zayas)

Londres - Un equipo internacional de científicos ha descubierto un pulsar poco común, con características que podrían ayudar a entender, por ejemplo, cómo se expande el Universo, según revela un estudio que publica hoy la revista Nature.

La investigación, liderada por la Universidad de East Anglia (R.Unido), presenta “PSR J1913+1102”, el nuevo pulsar detectado en el Observatorio de Arecibo (Puerto Rico), que alberga el radiotelescopio plenamente operativo más grande del mundo.

El pulsar es una estrella de neutrones -los restos de una supernova- que gira a una velocidad de 600 veces por segundo y que emite cantidades masivas de radiación desde sus polos magnéticos.

Asimismo, está compuesta por la materia más densa conocida, por lo que concentra en una esfera del tamaño de una ciudad una masa ciento de miles de veces mayor que la de la Tierra.

Como es habitual, explican los autores del estudio, el "PSR J1913+1102" es parte de un sistema binario, en el que comparte con otra estrella de neutrones una órbita altamente compacta.

Dentro de unos 500 millones de años, prevén que las dos estrellas de neutrones chocarán y que la colisión liberará una cantidad enorme de energía en forma de luz y ondas gravitacionales.

No obstante, este sistema binario es poco común porque la masa de "PSR J1913+1102" y la de la otra estrella de neutrones son bastante diferentes, ya que aquella es mucho mayor.

Los científicos confían en que esta asimetría en la fusión de dos estrellas aportará pistas clave para descifrar misterios de la astrofísica y determinar con más precisión, por ejemplo, la velocidad de expansión del Universo, conocida como la constante de Hubble.

El principal autor de este estudio, Robert Ferdman, recuerda en un comunicado que el observatorio LIGO (EE.UU.) y el Virgo (Italia) ya detectaron en 201, por primera vez, "la fusión entre dos estrellas de neutrones", una colisión bautizada como "GW170817" que ocurrió en una galaxia a 130 millones de años luz de la Tierra.

"Ese evento -señala- causó oleadas de ondas gravitacionales sobre la estructura de espacio-tiempo, tal y como predijo Albert Einstein hace más de un siglo. Confirmó que el fenómeno de ráfagas cortas de rayos gamma se debió a la fusión de dos estrellas de neutrones".

Según Ferdman, esas emisiones de rayos gamma, así como la expulsión de materiales a la velocidad de la luz, son los responsables de la producción de la mayoría" de los "elementos más pesados del Universo, como el oro".

Aunque fenómenos como "GW170817" ya eran conocidos, sí llamó la atención de los investigadores el hecho de que la colisión generó una luminosidad y una cantidad de energía inesperadas.

"La mayoría de las teorías sobre este evento supusieron que las estrellas de neutrones unidas en sistemas binarios tienen masas similares. Nuestro hallazgo transforma esas asunciones. Hemos descubierto un sistema binario que contiene dos estrellas de neutrones con masas muy diferentes", indica Ferdman.

Estima que los dos cuerpos "colisionarán y se fusionarán" en unos 470 millones de años.

"Dado que una estrella de neutrones es significativamente mayor -observa-, su influencia gravitacional distorsionará la forma de su estrella acompañante, desprendiendo grandes cantidades de materia justo antes de su fusión".

Ferdman reconoce que existen "otras teorías" para explicar "GW170817", pero defiende que su estudio "confirma" que puede ocurrir a partir de "un sistema de estrellas de neutrones con masas significativamente diferentes", similar al pulsar "PSR J1913+1102".

“Quizá lo más importante es que este descubrimiento destaca que hay muchos más sistemas como este ahí afuera, contribuyendo a la fusión de más de uno de cada diez estrellas de neutrones binarias”, concluye el científico.