El cazador de moscas puertorriqueño es una especie endémica de la isla.
El cazador de moscas puertorriqueño es una especie endémica de la isla. (Isabel Ferré Sadurní)

Ceiba - Mientras el otoño se acerca, aves originarias de la tundra ártica, desde Alaska hasta Canadá y más allá, empiezan su larga travesía hacia climas más cálidos. Por fortuna, muchas de estas aves eligen a Puerto Rico y su sol caribeño como refugio invernal.

Algunas de ellas, como la reinita galana, los chorlitos y distintos tipos de playeros, visitan Ceiba y escogen establecerse en los humedales y playas de este hermoso pueblo. Así, todos los años repiten su ritual, visitando la isla y refugiándose en estos santuarios.

Es inimaginable todo lo que estas aves han visto y experimentado durante sus viajes. Vuelan por leguas atravesando múltiples climas y ecosistemas, pasando sobre distintas tierras y cuerpos de agua, cruzando montes y bosques, navegando los vientos del océano, observando el horizonte azul por días hasta –por fin– llegar al Caribe y, de todas las tierras, establecerse en Puerto Rico.

¡Qué mucha humildad estas aves regalan! ¿No? ¡Qué dichosos quienes pueden conocerlas y presenciarlas por unos meses antes que continúen su viaje!

Corresponde a todos cuidar de las joyas de Puerto Rico, pues anualmente vienen seres desde el Ártico para disfrutar de sus encantos.

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