Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

A lo largo de este año, decenas de nombres en todo el mundo fueron apareciendo en las revistas científicas especializadas (Shutterstock).
A lo largo de este año, decenas de nombres en todo el mundo fueron apareciendo en las revistas científicas especializadas (Shutterstock).

Después de que un grupo de 32 cerdos fueron sacrificados en un rastro, sus cerebros viajaron hasta el laboratorio del doctor Nenad Sestan, especialista en neurociencias, genética y psiquiatría en la Facultad de Medicina de Yale. Más allá de los nutrientes de su carne, sus cuerpos siguieron sirviendo al hombre de una manera sorprendente: después de cuatro horas de muertos, los científicos lograron restaurar su microcirculación, así como su actividad molecular y celular. Aunque la escena suene un poco como una ficción tipo Frankenstein; en los terrenos de la ciencia, hay muchas más posibilidades que sólo consentir a la imaginación.