Las corrientes de vientos con polvo del desierto del Sahara afectan las propiedades físicas de las capas de aire que tienen un rol importante en la formación de nubes.
Las corrientes de vientos con polvo del desierto del Sahara afectan las propiedades físicas de las capas de aire que tienen un rol importante en la formación de nubes. (Vanessa Serra Díaz)

Alguna vez le han preguntado: ¿qué prefiere que se vaya, la luz o el agua? Aunque las interrupciones en los servicios básicos de electricidad y agua potable ya son muy cotidianas, es quizás más común escuchar esta pregunta ante la inminencia de un fenómeno natural, cuando se sabe que las fallas serán casi ineludibles.

Muchos prefieren no tener luz. Como boricuas, no tener electricidad es algo que típicamente se puede manejar. Lo que tiende a ser más difícil es adaptarse a que no salga agua del grifo.

Desde el paso de los huracanes Irma y María, en 2017, se ha hablado bastante que Puerto Rico ha estado sujeto a eventos catastróficos consecutivos (ej. terremotos, pandemia). Pero, en realidad, la racha comenzó con la sequía de 2015, que afectó no solo localmente, sino también a muchas de las islas vecinas. Casi todos los municipios se afectaron por el evento, que causó escasez severa y racionamientos en los suministros de agua.

Lo que poca gente sabe es que la llegada temprana de corrientes de viento caliente, cargadas con polvo del desierto del Sahara en África, fue un factor agravante en la sequía del 2015. Estas corrientes de vientos con polvo afectan las propiedades físicas de las capas de aire que tienen un rol importante en la formación de nubes, y los cambios han sido asociados a reducciones en eventos de lluvia.

Investigaciones recientes sugieren que la llegada del polvo del Sahara al Caribe, que típicamente ocurre en verano, está ocurriendo cada vez más temprano en el año. Científicos y científicas de SECARIBE, un nuevo esfuerzo que investiga estos fenómenos, sospechan que, como ocurrió en 2015, las llegadas tempranas de polvo pueden incrementar la frecuencia de eventos de sequía.

“La misión principal de SECARIBE es proveer proyecciones más precisas sobre condiciones climáticas que promueven sequías y mejorar el monitoreo de estos eventos a largo plazo”, dijo el doctor Thomas Mote, climatólogo de la Universidad de Georgia en Athens y principal investigador del proyecto.

“Estas investigaciones son muy importantes, ya que pueden apoyar esfuerzos de planificación, manejo y mitigación a nivel local”, agregó.

SECARIBE utilizará variables de precipitación, índices de sequía y el análisis de modelos climáticos para entender mejor las sequías de la región. El proyecto también evaluará anomalías en patrones de presión y circulación atmosférica, que son críticos para mejorar la detección temprana de estos eventos.

Imagen satelital de archivo de una nube de polvo del Sahara.
Imagen satelital de archivo de una nube de polvo del Sahara. (Archivo)

Formarán alianzas

“Los esfuerzos de SECARIBE son importantes para Puerto Rico, particularmente, por la necesidad urgente de mejorar las herramientas que utilizamos para monitorear y anticipar las sequías en el Caribe”, expresó, por su parte, la doctora Grizelle González, directora del Instituto Internacional de Dasonomía Tropical, en Río Piedras, y coinvestigadora del proyecto.

Para cumplir sus objetivos, SECARIBE formará alianzas con agencias y organizaciones locales líderes en el monitoreo y estudio de estos eventos. “Estas colaboraciones serán de beneficio mutuo, ya que las organizaciones identificarán datos sobre sequías que son localmente relevantes, mientras SECARIBE desarrollará herramientas de modelaje y predicción más eficientes”, añadió González.

Entre las organizaciones con las que SECARIBE ya colabora está la Red de Aprendizaje sobre la Sequía en el Caribe del Centro Climático del Caribe, que es parte del Instituto Internacional de Dasonomía Tropical, que está adscrito, a su vez, al Servicio Forestal federal.

“Como consecuencia de la sequía de 2015, el sector agrícola de Puerto Rico tuvo pérdidas que excedieron los $12 millones a inicios de agosto. Los esfuerzos de SECARIBE mejorarán la capacidad de predicción de estos eventos, lo que creemos redundará en ahorros de millones de dólares al país”, reiteró Mote.

SECARIBE está reclutando estudiantes, preferiblemente de Puerto Rico o Islas Vírgenes estadounidenses, para continuar estudios graduados en estos temas de investigación. Para más información sobre estas oportunidades y los esfuerzos de SECARIBE, sus investigadores y aliados locales, puede contactarlos a través de sus páginas de Facebook (@SECARIBE) y Twitter (@SE_Caribe) o enviar un correo electrónico a seq-caribe@gmail.com.

El autor es biólogo, facilitador científico y miembro de Ciencia Puerto Rico.

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