La misión despegará a las 4:30 p.m. del próximo miércoles desde el Centro Espacial Kennedy. (Tony Gray / NASA vía AP)
La misión despegará a las 4:30 p.m. del próximo miércoles desde el Centro Espacial Kennedy. (Tony Gray / NASA vía AP)

Cabo Cañaveral, Florida — Por primera vez en casi una década, astronautras estadounidenses intentarán llegar a la órbita baja de la Tierra en un lanzamiento desde Florida y en un vehículo de los Estados Unidos, aunque, también por primera vez, será una empresa privada la que estará a cargo de la misión.

SpaceX (Space Explotarion Technologies Corp.), la compañía del empresario y dueño de Tesla Elon Musk, será el dueño de los vehículos y la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) el cliente en tiempos que las empresas privadas comienzan a enviar astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

La misión, DEMO-2, despegará a las 4:30 p.m. del próximo miércoles, 27 de mayo, desde el complejo 39A del Centro Espacial Kennedy, el escenario desde donde el hombre llegó a la Luna por primera vez y el lugar de donde despegó el transbordador (Atlantis) el 8 de julio de 2011, la última misión del programa de la NASA.

Los astronautas de la misión DEMO-2, Doug Hurley y Bob Behnken, serán los primeros en regresar al espacio desde suelo estadounidense y en un vehículo estadounidense, pero será SpaceX quien tendrá el dedo sobre el botón de ignición. La misión será, como dice su nombre, una demostración de las capacidades de los vehículos de SpaceX para transportar seres humanos y carga al ISS.

"Tener la oportunidad de revivir los viajes espaciales tripulados desde nuestro propio patio es lo más emocionante para mí", sostuvo Behnken.

Hurley y Behnken serán, además, la primera tripulación que viajará al espacio a bordo de la cápsula Crew Dragon, que será transportada por el cohete Falcon 9. El Falcon 9 y el Crew Dragon completaron, el año pasado, una misión automatizada (sin tripulantes) que atracó con el ISS.

El transferir las labores de desarrollo y construcción de vehículos a empresas privadas permitió que la NASA se concentrara en planificar misiones al espacio profundo. Al momento, la agencia, bajo mandato de la Casa Blanca, planifica regresar a la Luna con misiones tripuladas en 2024, aunque el objetivo luce poco alcanzable en momentos que otras tres compañías laboran en construir el vehículo que se utilizará. Llegar a Marte también está en el tintero para la NASA.

La misión también cuenta con el lustro que le otorga la figura de Musk, director ejecutivo, diseñador y fundador de SpaceX que lanzó uno de un automóvil Tesla Roadster al espacio durante la fase de prueba del cohete Falcon 9.

Aunque la NASA ha promocionado el lanzamiento con bombos y platillos, han exhortado al público a no asistir por motivo de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, las playas cercanas al Centro Espacial Kennedy reabrieron y el alguacil del condado ha invitado a visitantes. Sin embargo, el espacio dentro del Centro Espacial será estrictamente controlado.

Será apenas la quinta ocasión que astronautas estadounidenses despegarán en una nueva familia de vehículos que incluyen los desarrollados para los programas Mercury, Gemini, Apollo y los transbordadores. El programa comercial (Commercial Crew), en cambio, sostiene que la empresa privada es dueña de los vehículos, que son diseñados con la ayuda de la agencia.

Solo tres países han enviado seres humanos al espacio - Rusia, Estados Unidos y China, en ese orden - lo que añade aún más significado a lo que SpaceX intenta completar.