En el Evangelio de Lucas se lee que el pueblo de Emaús estaba a 60 estadios de Jerusalén, una medida que se interpreta a 7 millas que separan la ciudad de la colina de Kiriath Yearim y Abu Ghosh (Twitter/ @Romarchaeology).

Una investigación realizada por arqueólogos franceses e israelíes develaron importantes datos sobre la historia de Jesús.

Los investigadores descubrieron enormes muros de una fortificación helenística de 2,200 años de antigüedad, que pudo haber sido construida por el general seléucida que derrotó a Judá el Macabeo, el famoso líder judío en el centro de la historia de Hanukkah.

Ese hallazgo también ayudaría a identificar la ubicación de la ciudad bíblica de Emaús, sitio donde los Evangelios señalan que Jesús hizo su primera aparición después de ser crucificado y resucitado.

La expedición comenzó una excavación desde 2017 en un colina de Kiriath Yearim, con vistas a Jerusalén, a pocas millas al oeste de la ciudad, al lado de la ciudad de Abu Ghosh, según detalló el diario israelí Haaretz.

El sitio es conocido principalmente por ser el lugar donde se mantuvo el Arca de la Alianza durante 20 años antes de ser llevado a Jerusalén por el Rey David, según la Biblia. Sin embargo, se cree que el lugar pudo ser el centro de culto o administración israelita en los siglos VIII-VII a.C.

Más de 200 años después de la construcción de la fortaleza helenística, la ciudadela fue restaurada por los romanos, como lo atestigua el descubrimiento de azulejos romanos, dinero en efectivo de ese período y clavos del tipo utilizado en las sandalias de los legionarios. 

Anteriormente, los arqueólogos habían descubierto 4 inscripciones en la colina de Kiriath Yearim y dentro de la aldea contigua de Abu Ghosh, que presentan a la ciudad que albergaba un destacamento de la décima legión romana después de la cima de la Primera Revuelta Judía (66-73 E.C.).


Asimismo, durante la excavación realizada en el pasado verano, los investigadores descubrieron evidencia de al menos dos fases posteriores en el sitio.

Fue hallado un conjunto de imponentes fortificaciones construidas sobre o al lado de las paredes originales. Estas instalaciones militares pueden datarse de la primera mitad del siglo II a.C. Estos muros fueron reparados y restaurados durante la época romana, comentó el arqueólogo de la Universidad de Tel Aviv Israel Finkelstein.

"La importancia de este lugar, su posición dominante sobre Jerusalén, se sintió una y otra vez a lo largo del tiempo: en el siglo VIII a.C., nuevamente en el período helenístico y otra vez después de la Primera Revuelta Judía y el saqueo de Jerusalén en el año 70 d.C", dijo Finkelstein a la mencionada publicación.

Este descubrimiento ayudaría a revelar la verdadera ubicación de la localidad de Emaús, donde Jesús se le apareció a dos de sus discípulos después de su crucifixión y resurrección. Sin embargo, este descubrimiento está lejos de tener la aprobación científica.

Por ejemplo, el profesor emérito de historia antigua de la Universidad de Tel Aviv, Benjamin Isaac, ha dejado saber que estas investigaciones por el momento no van más allá de ser una hipótesis, ya que se han encontrado al menos otras dos edificaciones cercanas que de igual manera tienen similitudes que coinciden con los relatos bíblicos.


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