Pese a los resultados, los científicos señalaron que los pulpos aún no pueden usarse como modelos para la investigación del cerebro. (semisquare-x3)
Pese a los resultados, los científicos señalaron que los pulpos aún no pueden usarse como modelos para la investigación del cerebro. (AP)

Un grupo de científicos estadounidenses decidió realizar un peculiar estudio en el que se suministró MDMA o éxtasis a un grupo de pulpos, con el objetivo de mostrar que esta droga puede modificar los comportamientos de estos animales marinos y convertirlos en más sociables, logrando un posible vínculo con la especie humana, pese la diferencia de más de 500 millones de años en el árbol evolutivo. 

La investigación, publicada en Current Biology, demostró que pese a que los pulpos son normalmente criaturas solitarias, e incluso como lo explicó a New Scientist Gul Dolen, profesor de la Universidad Johns Hopkins en Maryland, EE.UU., “tienden a querer matarse los unos a los otros”, pueden cambiar sus bases neuronales del comportamiento social bajo los efectos de esta sustancia. 

El experimento fue el siguiente: 

El equipo comandado por Dolen montó una especie de acuario dividido en 3 partes que estaban conectadas por puertas abiertas. En la cámara de un lado puso a un pulpo de juguete cubierto con una estructura de plástico con orificios, del otro lado un objeto con un contenedor idéntico y en la cámara central a un pulpo que estuvo inmerso en un baño de éxtasis mientras exploraba por 30 minutos. 

En los primeros 10 minutos, el Octopus bimaculoides intentó abrazar al otro pulpo utilizando el cuerpo entero para envolverlo con el contenedor, algo que comúnmente no sucede con esta especie, que es muy cauta a la hora de interactuar con un semejante, sólo extendiendo un brazo único hacia él. 

Así fue como se realizó el experimento en un acuario dividido en 3 cámaras. (Current Biology)

“Hoy en neurociencia hay un gran interés puesto en entender circuitos, y cómo las neuronas están conectadas unas a otras. Este estudio demuestra que el MDMA puede inducir el mismo comportamiento en un animal con una arquitectura de circuitos totalmente distinta; no tiene siquiera las regiones que nosotros creemos importantes para el comportamiento social. Se trata de una perspectiva bastante significativa”, señaló Dolen. 

Además, se indicó que el equipo de investigadores utilizó pulpos para este experimento, debido a que son capaces de tener comportamientos bastante sofisticados, pese aque están muy lejanamente emparentados con los vertebrados como los humanos.

Aunque no se podría decir que el MDMA provocó sentimientos de euforia en los pulpos, como sucede con una persona, ninguno de los animales denotó estrés, además de volverse sociales y estar vivos y saludables. 

Dolen dijo en entrevista para Gizmodo que los pulpos actuaron como actúa un humano que toma éxtasis.

Al principio, cuando recibieron un poco de MDMA, respiraban erráticamente y se volvían blancos. Pero en dosis más bajas, uno de ellos “parecía estar haciendo ballet acuático”, nadando con los brazos extendidos. Otro pasó parte del tiempo haciendo volteretas, y otro parecía especialmente interesado en sonidos y olores menores.

Pese a ello, el investigador aseveró que los resultados son preliminares y necesitan ser repetidos y afirmados en futuros experimentos, antes de que puedan emplearse los pulpos como modelos para la investigación del cerebro.

Un estudio hecho a un grupo de 12 personas con autismo, cuyo objetivo era observar los efectos del éxtasis en humanos, reveló que esta droga es capaz de disminuir la ansiedad social. Incluso en el Reino Unido, el MDMA fue probado para ser usado en terapias para personas con alcoholismo.


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