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El majestuoso tiburón blanco puede pesar hasta dos toneladas y crecer hasta los 19 pies. (YouTube / Mundo Salvaje)

La percepción sanguinaria que se tiene por el tiburón blanco es real y todo se debe gracias a aquella película de 1975 (Jaws), producida por el cineasta estadounidense Steven Spielberg, que conmocionó al mundo entero. Sin embargo, nada podría estar más alejado de la realidad.

De acuerdo a un estudio presentado por el hindú Raj Aich y su colega Soosie Lucas de Inglaterra, la idea de que un monstruo que espera el momento exacto para atacar bajo las aguas del océano está empezando a cambiar, gracias a la interacción que la gente ha podido tener con estos animales.

Mediante el uso de jaulas de aluminio, estos investigadores buscan que la gente pueda crearse una imagen diferente y más clara del comportamiento de estos escualos de gran tamaño, a diferencia de lo que todos vimos en aquella monstruosa película.

"Cuando uno está en la superficie y mira hacia abajo, siente temor ante lo desconocido. Pero cuando uno está bajo del agua, ve que un tiburón es menos atemorizante. Cuando lo vi por primera vez, resultó que era más grande de lo esperado y más colorido", declaró una turista inglesa tras vivir una experiencia en jaula para la BBC.

Esta investigación se basa en estudiar el impacto que tiene la interacción directa de un ser humano con un tiburón blanco, mediante la utilización de estas barras protectoras en el mar, para comprender así un poco más la naturaleza de esta especie.

Estudios que fueron practicados entre 150 personas, de más de 20 países que contaban con edades entre los 12 y 70 años, arrojaron que todos aquellos que se sumergieron a las profundidades “volvieron con una actitud más positiva hacia los tiburones", declaró Aich.

Además de aquella película, estos científicos señalan que la reputación de los tiburones blancos se ha visto cada vez más desgastada gracias a los programas de televisión que solo buscan incrementar su audiencia, sin tener elementos sustentables sobre el comportamiento de este animal.

De acuerdo con el especialista en tiburones Craig Ferreira, esta clase de animales tiene la capacidad de generar "una violencia explosiva, pero en absoluto es un animal agresivo y sediento de sangre, y su comportamiento se centra en no involucrarse en conflictos, sólo combatirá como último recurso" comentó en entrevista para la BBC.

A través de un par de embarcaciones y navegando hacia aguas más profundas, cientos de turistas buscan año con año experimentar esta sensación única, y tras vivirla, la descripción sobre el tiburón blanco va desde una animal “calmado, pacífico y hermoso". Otros lo encontraron "inquisitivo y curioso".

Estadísticas ofrecidas por el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones revelan que entre los años 2011 y 2016 se generaron en promedio 82 ataques anuales, donde más de la mitad ocurrieron en aguas continentales de Norteamérica. En Australia por ejemplo, se tiene el registro que desde 1870 solo se han relacionado 13 muertes con ataques de tiburones blancos.


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