Joseph Rodríguez, Brianna Pérez y Sebastian Nava, de la American Military Academy en Guaynabo se llevaron el premio de Investigación Más Innovadora en una competencia del programa Grow Beyond Earth de la NASA y el Fairchild Botanical Garden.

Tres estudiantes de séptimo y octavo grado del colegio American Military Academy, en Guaynabo, se dieron a la tarea de demostrar que la lechuga puertorriqueña puede ser parte importante de la dieta de los astronautas en sus misiones, para promover así su posible cultivo en la Estación Espacial Internacional (EEI).

Como parte de sus investigaciones, indica la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, en inglés), los tripulantes de esta nave cosechan plantas comestibles, como la lechuga romana y el repollo, con el fin de alcanzar una producción viable para alimentarse en misiones de larga duración, donde requieren ciertos nutrientes específicos para mantenerse saludables en condiciones de microgravedad. Pero, ¿podría la lechuga puertorriqueña ser más beneficiosa que otras plantas?

Para indagar esto, Joseph Rodríguez, Brianna Pérez y Sebastian Nava, con la ayuda de su maestra Jacqueline López, desarollaron una propuesta investigativa que, a finales de abril, cargó con un premio de innovación otorgado por el programa Grow Beyond Earth (GBE) del Fairchild Botanical Garden en colaboración con la NASA y que destacó las características de la planta. 

“Este experimento fue para buscar alimentos que ayuden a los astronautas a tener aventuras más largas en el espacio”, expuso Joseph Rodríguez, estudiante de octavo grado.

Antes de sumergirse en el experimento, sometieron -con éxito- una propuesta para añadir la lechuga puertorriqueña a la lista oficial de plantas experimentadas de GBE. Una vez aprobada, los estudiantes compararon la planta con otras cuatro variedades de plantas comestibles, entre ellas la lechuga romana, pues la NASA les indicó que debía ser la variable de control en el experimento.

Guiados por López, los alumnos construyeron su prototipo de invernadero y documentaron el crecimiento de las semillas por 50 días.

“Se utilizó la técnica de cortar y dejar crecer, la misma que se utiliza en la Estación Espacial Internacional. La idea es que se vaya cortando y se mantenga un control de su crecimiento. La idea no es que crezca demasiado, es que tenga la mayor cantidad de hojas para que beneficien a la dieta de los astronautas”, detalló López.

Las plantas, explicó la estudiante de octavo grado Brianna Pérez, crecieron en pequeños y livianos tiestos diseñados por ellos mismos con el uso de impresoras 3D. 

“Una vez a la semana cortamos las hojas más grandes de las plantas y medimos la hoja por la masa que se puede comer. El resultado es que la lechuga puertorriqueña fue una de las que produjo más (en comparación con las otras variedades)”, agregó Rodríguez, al explicar el experimento.

Los datos recolectados sobre la germinación, crecimiento y valor nutritivo de la lechuga puertorriqueña y las otras variedades fueron, posteriormente, evaluados y comparados con la variable control (lechuga romana roja).

Encontramos que la lechuga puertorriqueña produce más hojas, aunque estas no eran tan grandes o ricas en nutrientes como otras por ser más pequeñas y ligeras. Pero, ya que produce más que la Pac Choi, por ejemplo, los nutrientes se distribuirían más equitativamente entre los astronautas. Es la mejor opción para crecer en el espacio porque crece más compacta y produce más hojas”, señaló el estudiante de séptimo grado, Sebastian Nava.

En concreto, durante el periodo experimental de 50 días, la lechuga puertorriqueña produjo 50 hojas versus las 37 hojas de la lechuga romana roja y las 23 hojas de la variedad Shiro F1 de la planta Pac Choi. En cuanto a nutrientes, una hoja de 6 gramos de lechuga del país la lechuga del país probó ser una buena fuente de calcio, magnesio, potasio, vitamina C y agua, mientras tenía la menor concentración de hierro en comparación con Pac Choi y la romana roja.

El potasio es un nutriente necesario para el mantenimiento de la masa ósea de los astronautas debido a la falta de gravedad, mientras el hierro no es adecuado en grandes cantidades porque afecta el desarrollo de los huesos.

La hoja de la planta local, además, produce más masa comestible que la romana roja, que se cosecha hoy día en la EEI.

La maestra adelantó que esperan lograr que los investigadores profundicen en esta investigación y que la lechuga puertorriqueña se reconozca por su valor nutricional en la Tierra y el espacio.  

Talleres útiles

La docente que lleva 28 años en la academia, quien también colabora activamente con el EcoExploratorio, resaltó el valor educativo que ganan los alumnos al participar en este tipo de investigación que les servirá de guía para futuros trabajos relacionados al campo de las ciencias.

La idea de toda esta investigación es que los estudiantes se familiaricen con lo que es botánica, lo que es STEM (siglas en inglés para ciencia, tecnología, ingeniería y matemática) porque tiene que integrar la parte de medición, en el caso de nosotros diseñamos, tienen que tomar diseño de gráficas cálculos de medidas…”, destacó.


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