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Guillermo Rus Carlborg desarrolló un ecógrafo que provee una métrica más exacta para estimar el tiempo de embarazo. (vertical-x1)
Guillermo Rus Carlborg desarrolló un ecógrafo que provee una métrica más exacta para estimar el tiempo de embarazo. (Archivo / GFR Media)

Especial El Nuevo Día / Jaime José Laracuente Díaz

La vida es un regalo hermoso, y cuando se trata de utilizar la tecnología en la misión de salvar vidas, los ingenieros han dado un paso al frente para unirse a los médicos y desarrollar nuevos aparatos, procedimientos y métodos que aumentan la probabilidad de éxito de tratamientos, intervenciones quirúrgicas y pruebas de rutina.

Este el caso del ingeniero mecánico y profesor Guillermo Rus Carlborg, investigador de la Universidad de Granada, en España, quien junto con un equipo de médicos e ingenieros ha logrado desarrollar un ecógrafo que mide el blando del tejido uterino en las embarazadas. Esto le provee a los médicos una métrica más exacta para estimar el tiempo de embarazo de la paciente.

Como narra la doctora ginecóloga Francisca S. Molina García, experta en medicina materno-fetal, el nivel de exactitud que se consigue con este ecógrafo predice, de manera más certera, el término del embarazo, por lo que permite atender a la paciente de manera asertiva reduciendo la probabilidad de un parto prematuro, que en ocasiones pone en riesgo la vida de la madre y del recién nacido.

El ingeniero Rus utilizó los conocimientos de su especialidad en mecánica de materiales, y asistido tanto por ingenieros de diversas disciplinas como por médicos ginecólogos, logró desarrollar esta tecnología que, a través de sensores, estima el término del embarazo con una precisión mayor a la que obtienen los médicos a través del sentido del tacto.

El ingeniero Rus explica que el ecógrafo emana una onda ultrasónica de torsión que viaja a través del cuello del útero de la paciente embarazada. Esta onda se propaga en profundidad y radialmente a través del tejido, donde la materia se distorsiona en cambios de geometría y no de volumen. Esto le permite interrogar las diversas capas de tejido y la funcionalidad mecánica de estos.

Luego, esta onda ultrasónica de torsión es capturada también con el mismo instrumento, que cuenta con un receptor integrado. Finalmente, interpretando los resultados de esta onda ultrasónica de torsión capturada, se realiza el estimado de tiempo en el cual se encuentra el embarazo.

La doctora Molina describe con gran emoción la ventaja que este sistema de ecógrafo le ha proporcionado en el cuido prenatal de sus pacientes. La meta de esta iniciativa es reducir la tasa de partos prematuros.

Sin lugar a dudas, este es un ejemplo maravilloso de la aplicación directa de la ingeniería en el tema de salvar vidas, pero existen otras muchas otras áreas donde la ingeniería tiene un papel protagónico en este tema.

Algunas de estas áreas son suplido de agua potable, generación de energía eléctrica de manera amigable al ambiente, aplicaciones y tecnologías de búsqueda y rescate en desastres y emergencias, desarrollo de fármacos destinados a pacientes particulares, desarrollo de órganos y tejidos a partir de células madre, dispositivos médicos como marcapasos y hasta máquinas que preservan órganos en su estado óptimo por un tiempo determinado hasta el momento de ser trasplantados.


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