New Scientist explora otra hipótesis, para la que cita a otros científicos: una posible explicación de esta transformación y retransformación de los neutrinos es la existencia de un universo paralelo. (EFE)

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), supuestamente, confirmó la existencia de un universo paralelo donde el tiempo marcha hacia atrás. La noticia circuló por varios medios del mundo. Pero es menester decir que la agencia aeroespacial del gobierno estadounidense no ha llegado a confirmar tal cosa. Ni estuvo cerca de hacerlo.

El informe difundido sobre el hallazgo de un universo existente a la par del nuestro fue el resultado de una lectura inadecuada de un artículo publicado meses atrás, en el que científicos -relacionados muy indirectamente con la NASA- trataban de explicar el resultado de unos experimentos que realizaban con una antena instalada en la Antártida para detectar rayos cósmicos.

En principio, en las cuentas oficiales que tiene la NASA, donde suelen mantener bastante actualizadas las noticias sobre sus acciones y descubrimientos, no reportaron nada sobre este supuesto universo paralelo.

Los medios que difundieron esa noticia, que resultó no ser tan exacta, citaron al medio Bangladesh Dhaka Tribune, que a su vez cita a un medio británico Daily Star.

Pero la investigación en la que estos medios basaron su noticia estaba un poco más lejos: un artículo publicado el 8 de abril de este año en la revista especializada New Scientist, titulado "We may have spotted a parallel universe going backwards in time" (“Puede que hayamos descubierto un universo paralelo que va hacia atrás en el tiempo”).

El rastreo de las noticias y datos para llegar a la verdad detrás de los rimbombantes anuncios que supuestamente realizó la NASA fue realizado por la página Colombiacheck, una organización conformada por más de 100 periodistas de Colombia que se dedican al análisis de noticias y comprobación de datos y que forma parte de la prestigiosa Red Global de Fact-Checkers.

Qué dice el artículo original

Allí se explica que el artículo mencionado en New Scientist cita a un científico llamado Peter Gorham, que en realidad no trabaja en la NASA, sino que es profesor de física de la Universidad de Hawai, en los Estados Unidos. Sucede que Gorham forma parte del equipo de científicos que trabajan en la Antenta Antártica de Impulso Transitivo (Anita, según sus siglas en inglés), un proyecto que sí está financiado por la NASA.

Según cuentan en dicho artículo, Anita es “un radiotelescopio para detectar neutrinos de rayos cósmicos de energía ultra-alta desde un globo científico que vuela sobre la Antártida”. Se trata del “primer observatorio de neutrinos de cualquier tipo”.

Lo que New Scientist informa en su sitio es que en un experimento realizado por el equipo de Anita en 2016, que se publicó en 2018, se detectaron neutrinos -partículas subatómicas-, que no venían del cielo, sino, aparentemente, desde el propio suelo terrestre, algo en teoría imposible.

Entonces surgió una de las explicaciones posibles para este fenómeno que sorprendió al equipo de científicos: que los neutrinos hayan provenido de un universo paralelo.

New Scientist es el único medio que habla de esta explicación para el descubrimiento de Gorham y su equipo, en el mes de abril de este año. Luego de la publicación en Daily Star, la información se replicó en diversos medios del mundo.

La explicación del científico citado

Como parte de una entrevista con su universidad en 2018, Gorham explicó que es probable que su equipo haya descubierto un nuevo tipo de partícula y que, por lo tanto, estemos ante un nuevo modelo de la física. Sin embargo, no menciona la posibilidad de un universo paralelo en la entrevista.

En el artículo de New Scientist, Gorham dice que una hipótesis que surgió era una “con la que no todo el mundo estaba cómodo”. Pero en esta cita no se estaría refiriendo a la existencia de un universo paralelo, como lo interpretaron algunos medios.

Lo que explica Gorham en la entrevista en New Scientist, es un fenómeno muy complicado que pudo haber sucedido con los neutrinos detectados. Él dice que estas partículas pueden haber atravesado todo nuestro planeta -de norte a sur, pasando por el centro de la Tierra- y que por eso el globo de Anita los detectó como provenientes del suelo antártico.

Pero, según explicó, los neutrinos no tienen capacidad de “atravesar la materia en altas velocidades”, aunque sí existe un tipo de estos neutrinos que pueden transformarse en otro tipo de partícula, llamadai que sí pueden atravesar la materia.

Sin embargo, los científicos de Anita explicaron que es muy improbable que los neutrinos se transformen en otra partícula y luego vuelvan a convertirse en neutrinos. Pero ellos calcularon que las posibilidades de que algo así suceda es “de una en un millón”.

New Scientist explora otra hipótesis, para la que cita a otros científicos: una posible explicación de esta transformación y retransformación de los neutrinos es la existencia de un universo paralelo, que se creó a la vez que el nuestro durante el Big Bang, pero que está en constante contracción (al revés del nuestro, que está en constante expansión).

No obstante, esta hipótesis es tan solo eso, una hipótesis, y no se ha comprobado. Y por su parte, la NASA no dijo nada al respecto. Aunque quede muy lindo leerlo en los titulares y la idea resulte fascinante para los que no se resignan a la idea de la existencia de un solo universo.


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