Los ingenieros de la agencia espacial buscaban llevar al límite el tanque de este megacohete para comprender realmente su punto de ruptura.

Uno de los principales objetivos de la NASA es llevar nuevamente al hombre a la Luna, y ya se encuentra trabajando para que esto sea una realidad.

Es por ello que la agencia espacial estadounidense realizó una prueba del tanque de combustible principal para el vehículo de lanzamiento Space Launch System (SLS).

En dicha prueba, los expertos simularon posibles sobrecargas en el lanzamiento. Como resultado, el tanque pudo soportar una sobrecarga de más del 260% de lo estimado durante 5 horas, después de lo cual explotó, según reveló la NASA en un comunicado.

Durante las nuevas pruebas, el tanque se instaló en un puesto en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales, después de lo cual se llenó de nitrógeno gaseoso y se equipó con sensores para determinar diversos elementos como presión y temperatura.

El SLS es el tanque de combustible principal más grande del mundo, y está diseñado para realizar vuelos tripulados y colocar carga útil fuera de la órbita terrestre baja.

“Estamos contentos de que las pruebas de la NASA de prueba estructural de la etapa central, contribuyan no solo a los vuelos del Sistema de Lanzamiento Espacial, sino también al diseño de futuros tanques de propulsores de cohetes”, dijo Julie Bassler, gerente de la Oficina de Etapas SLS.

Inicialmente, el vuelo de prueba del cohete estaba programado para 2016, pero luego esta fecha se pospuso repetidamente, y recientemente se supo que SLS no estará listo para el lanzamiento de prueba planificado en junio de 2020.


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