El objetivo principal de OSIRIS-REx es recolectar una muestra de la superficie de Bennu en 2020 y devolverla a la Tierra para su análisis en 2023 (NASA).

Julia de León y Javier Licandro, investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias en España, analizaron varios episodios de expulsión de partículas captados por la nave espacial de la NASA OSIRIS-REx, según detalla un estudio publicado en la revista Science.

Por primera vez, los astrónomos obtuvieron una visión de cerca de las erupciones de un asteroide, lo que podría revelar de qué es lo que provoca tales explosiones.

"Esta es la primera vista de un asteroide activo tan cerca", dijo Harold Connolly, coautor del estudio, cosmoquímico y presidente de geología de la Universidad de Rowan en Glassboro, Nueva Jersey.

Los investigadores detectaron tres grandes erupciones de Bennu en enero y febrero de este año, cada una expulsando un máximo de 200 trozos de hasta 4 pulgadas a velocidades máximas de aproximadamente 7.4 mph.

También detectaron ocho erupciones más pequeñas que expulsaron alrededor de 20 o menos trozos de asteroide.

Además, los astrónomos hallaron seis trozos de roca alrededor de Bennu que se cree que fueron expulsados durante las erupciones y se quedaron gravitacionalmente unidos al asteroide. Algunos finalmente escaparon al espacio interplanetario, y los otros finalmente cayeron de nuevo a la superficie de Bennu.

La nave espacial OSIRIS-REx llegó a Bennu a fines de 2018. Y al analizar las imágenes de dicho cuerpo desde la cámara de navegación de la nave, el coautor del estudio, Carl Hergenrother, astrónomo de la Universidad de Arizona, dijo: "¿Qué son estas estrellas?”, según recordó Connolly.

Pero esos puntos de luz no resultaron ser estrellas. En cambio, “eran partículas que Bennu había expulsado, y viajaban justo por encima de la superficie del asteroide”, dijo Connolly. Esta vista del asteroide Bennu expulsando partículas de su superficie el 19 de enero de 2019, fue creada al combinar dos imágenes tomadas por la NASA.

Los resultados del estudio sugieren que muchos asteroides pueden ser igualmente activos y revelan que las rocas que se despegan de los asteroides pueden ser una nueva forma de que los meteoritos puedan llegar a la Tierra, escribieron los científicos en dicha investigación.

"No vimos esto cuando la nave espacial Hayabusa2 llegó al asteroide Ryugu, pero tal vez no miramos lo suficientemente cerca", dijo Connolly. "Esta puede ser una nueva forma de meteoritos para llegar a la Tierra".

Cabe señalar que antes del acercamiento de la nave espacial hace un año, no podían estar seguros de si había alguna actividad en Bennu. Ahora lo saben con certeza, lo que convierte a Bennu en un asteroide activo que regularmente expulsa material al espacio.

Finalmente, los investigadores sugirieron que los impactos de meteoritos también podrían causar estas explosiones.


💬Ver 0 comentarios