El recién nacido se llama Benjamin. (Archivo/Shutterstock)

Jennifer Gobrecht tiene 33 años. Nació sin útero y sin vagina, pero esto no le impidió convertirse en madre. Los médicos le diagnosticaron el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser (MRKH) o mejor conocido como agenesia vaginal.

Diversos medios de comunicación han nombrado a su recién nacido, “el bebé milagro”. Y es que pese a los pronósticos, ella recibió el trasplante de útero de otra mujer que había fallecido, lo que la ayudó en su deseo de poder embarazarse.

Ella y su esposo, conscientes de que no podrían tener hijos por la condición de Jennifer, decidieron darse una oportunidad en un ensayo clínico de Penn Medicine, de la Universidad de Pensilvania.

Pero no solo recibió el trasplante de útero, una vez que ya lo tenía, le transfirieron un embrión.

Pasaron los 9 meses comunes de cualquier embarazo para que naciera Ben.

Este pequeño es el segundo bebé que nace en la nación estadounidense mediante este método. El primero se logró en diciembre de 2017.

“La verdad es que somos más que afortunados por tener a Ben. No tengo palabras para agradecer a todos mis amigos, familiares, colegas, excompañeros de clase y otras luchadoras de MRKH por felicitarnos por nuestro milagro", dijo la mujer en una entrevista con la BBC.

Penn Medicine es el Sistema de Salud de la Universidad de Pensilvania. Se fundó en 1993 y actualmente tiene 6 hospitales además de 10 centros de especialidades.


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