El objetivo de esta práctica era estudiar el comportamiento el cohete y analizar su diseño para replicarlo a gran escala (Twitter/ @thejackbeyer).

La compañía SpaceX realizó, de manera exitosa, la segunda prueba del Starhopper, su cohete prototipo cuya tecnología formará parte de la nave Starship, con la que pretenden conquistar Marte.

Esta es una gran noticia para los planes de Elon Musk, pues en pruebas anteriores se habían registrado algunas fallas, e incluso en una de ellas el Starhopper terminó en llamas.

Pero en esta ocasión el cohete logró elevarse 490 pies antes de descender en una zona designada sin incidentes, tal como lo demostró SpaceX a través de un vídeo publicado en su cuenta de YouTube.

La región de Boca Chica, en Texas, fue la sede elegida para realizar este vuelo histórico, en donde el cohete Starhopper pasó casi un minuto en el aire, con el motor Raptor haciendo gala de toda su potencia.

Antes de las planeadas pruebas, se les advirtió a los residentes del área cercana a las instalaciones de la empresa espacial, que un posible mal funcionamiento podría emitir ondas de presión suficientemente fuertes como para romper las ventanas. Por ello, se les aconsejó evacuar los edificios durante el período de prueba.

El objetivo de esta práctica era estudiar el comportamiento el cohete y analizar su diseño para replicarlo a gran escala en la gigantesca nave Starship, la cual medirá 180 pies sin tomar en cuenta al cohete propulsor.

De hecho, al parecer esta fue la última prueba del Starhopper, pues en SpaceX ya se encuentran construyendo los prototipos Mk I y Mk II. Por lo tanto, las siguientes prácticas ya deberían involucrar cohetes de mayor tamaño.

Además de colonizar Marte con la nave Starship, Elon Musk también quiere emplearla para llevar personas y cargamento a la Luna.


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