Los planetas alrededor de estrellas inactivas o silenciosas tienen más probabilidades de mantener agua líquida que sustente la vida (NASA).

Una de las preguntas que el ser humano se ha hecho durante mucho tiempo, tiene que ver con la existencia de otros seres vivos fuera del planeta Tierra. Y conforme pasan los años, la tecnología avanza tanto que no dudamos que en un futuro no muy lejano, podamos confirmar dicha interrogante.

Sin embargo, para buscar vida en el exterior, lo que primero deben de hacer los astrónomos es saber dónde van a buscar, dado que el espacio es infinito.

Y ahora, un nuevo estudio de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, ayudará a los astrónomos a reducir la búsqueda.

Un comunicado emitido por la institución detalla que los expertos han delineado las condiciones que debe de tener un planeta para que pueda ser habitable, destacando la radiación de la estrella como la velocidad del planeta.

"Entre sus hallazgos, el equipo de Northwestern, en colaboración con investigadores de la Universidad de Colorado Boulder, el Laboratorio Virtual Planet de la NASA y el Instituto de Tecnología de Massachusetts, descubrió que solo los planetas que orbitan estrellas activas, aquellas que emiten mucha radiación ultravioleta (UV), pueden perder agua significativa por vaporización. Los planetas alrededor de estrellas inactivas o silenciosas tienen más probabilidades de mantener agua líquida que sustente la vida", se lee en el comunicado.

Cabe destacar que los astrónomos también descubrieron que los planetas que poseen capaz delgadas de ozono, que aunque tengan temperaturas superficiales habituales, reciben niveles peligrosos de dosis de UV, lo que los hace peligrosos para la vida superficial compleja.

"Durante la mayor parte de la historia humana, la cuestión de si la vida existe o no en otros lugares ha pertenecido solo al ámbito filosófico", dijo Howard Chen, de Northwestern, el primer autor del estudio.

"Solo en los últimos años hemos tenido las herramientas de modelado y la tecnología de observación para abordar esta cuestión", agregó.

"Aún así, hay muchas estrellas y planetas por ahí, lo que significa que hay muchos objetivos", indicó Daniel Horton, autor principal del estudio. "Nuestro estudio puede ayudar a limitarla cantidad de lugares donde tenemos que apuntar nuestros telescopios", culminó.

La investigación completa fue publicada este 14 de noviembre en el Astrophysical Journal.


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