La pareja, que representa la primera visita de la familia real de Inglaterra en la historia de Cuba, colocaron una ofrenda floral en el monumento a José Martí ubicada en la Plaza de la Revolución.

La Habana, Cuba - Los príncipes británicos Carlos, heredero a la corona británica, y Camila Parker Bowles, duquesa de Cornualles, llegaron hoy a Cuba para la primera visita de la familia real del Reino Unido en la historia de la isla, un viaje que no representa compromisos oficiales para ninguno de los dos gobiernos, pero que tiene un alto simbolismo por el contexto político que experimenta la región.

A las 5:00 p.m. un enorme avión bimotor gris de la Real Fuerza Aérea británica tocó la pista del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, donde los príncipes fueron recibidos por Ana Teresita González Fraga, viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, quien dio la bienvenida a los invitados y a la amplia delegación que los acompaña.

Carlos, príncipe de Gales, llegó sonriente con un impecable traje gris, zapatos negros, y corbata y camisa en distintos tonos de violeta. Mientras, su esposa Camila lució un traje a nivel de rodilla blanco hueso con impresos marrones, un collar de perlas, y cartera y tacones medios color crema.

Ambos altezas reales caminaron por la pista hasta llegar al salón VIP de la terminal 1 del aeropuerto, donde usualmente se reciben a los altos dignatarios que visitan Cuba.

De allí partieron en caravana a la Plaza de la Revolución, donde bajo la mirada inalterable de la imagen del fenecido guerrillero Ernesto “Che” Guevara, colocaron una ofrenda floral en el monumento a José Martí.

No hubo fanfárrea en la llegada de las dos figuras reales británicas, como ocurrió con la visita del papa Francisco o del expresidente estadounidense Barack Obama. Las calles estaban como cada domingo, vacías y con poco tráfico, sólo algunos transeúntes se dieron cuenta de la presencia de Carlos y Camila por el despliegue de seguridad a su paso.

“Recibí en Aeropuerto Internacional #JoseMartí a Sus Altezas Reales el Principe de Gales y la Duquesa de Cornualles,  a quienes expresé nuestra satisfacción por esta visita oficial, la primera de un representante de la familia real del #ReinoUnido a #Cuba”, escribió en Twitter la viceministra González Fraga.

Tras el acto en el monumento a Martí, sus majestades tenían un calendario cerrado, el cual reactivarán mañana, lunes, con una visita matutina a La Habana Vieja, entre otras actividades.

La estancia habanera de los príncipes británicos, que ocurrirá entre el 24 y 27 de marzo, forma parte de un extenso programa de visitas de 10 días por países del Caribe, sobre todo, a las antiguas colonias británicas. 

El programa trascendido hasta la fecha incluye un encuentro oficial entre el Príncipe y la Duquesa con Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, así como la visita al Gran Teatro Alicia Alonso y la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Los distinguidos invitados tienen previsto reunirse con integrantes del sector privado, productores y especialistas sobre los estudios de género en el país, con coleccionistas de autos antiguos británicos, entre otras actividades.

“Doy la bienvenida a las Aletezas Reales a Cuba. Es un momento muy excitante quisiera que ellos disfruten el país y que su estancia sea de su satisfacción. Espero que vuelvan pronto”, dijo el cubano Carlos Acosta, el exbailarín principal del Ballet Real de Londres, toda una institución en el Reino Unido, y quien comandará a partir del próximo año el Ballet Real de Edimburgo.

Aunque la visita del heredero al trono británico y su esposa no representa una de corte gubernamental, su llegada es considerada por Londres y La Habana como una oportunidad para mandar un mensaje de su intención de continuar estrechando sus vínculos bilaterales, los cuales se han solidificado desde la presencia en Cuba en el 2016 del entonces secretario de Relaciones Exteriores, Philip Hammond (actual ministro de Hacienda), y la reciente parada en el país europeo del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

La visita de Hammond representó el primer recibimiento de un canciller británico en Cuba en más de 50 años.

Tras confirmarse la visita real, el ministro cubano de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, se reunió con el Embajador británico en La Habana, Anthony Stokes. Tras el encuentro, el Canciller cubano afirmó en su cuenta en Twitter que “sus Altezas Reales, el Príncipe Carlos y la Duquesa de Cornwell recibirán una cálida hospitalidad (en Cuba)”. 

El embajador Stokes afirmó en un vídeo difundido en las redes sociales que la estancia de los príncipes “reflejará e impulsará la creciente relación entre Reino Unido y Cuba” y explicó que ambos países están “trabajando de conjunto en temas como la educación, la biotecnología y las energías renovables”. 

La visita se produce además en un momento de hostilidad por parte de Washington hacia Cuba, por lo que el viaje no ha estado libre de controversias, dado el contexto político en el cual ocurre. Sectores del gobierno estadounidense han señalado que la visita enviará un mensaje equivocado sobre la realidad cubana.

El senador y exgobernador de Florida, Rick Scott, criticó severamente la iniciativa e invitó a los príncipes a visitar ese estado, en lugar de llegar a Cuba, país que es objeto de una intensa presión política por parte de la actual administración en Washington.

Scott envió una carta al Príncipe de Gales diciendo que para conocer historia de Cuba debería visitar la Florida, lo cual fue ignorado por la Clarence House, residencia oficial de los príncipes. 

El príncipe Carlos se convertirá en rey una vez que su madre muera o abdique. Isabel II es reina desde 1952, siendo la monarca británica que más tiempo lleva en el trono.

Nota aclaratoria: En una primera versión de este artículo, se indicó que el congresista Marco Rubió firmó una carta enviada al Príncipe de Gales junto a su colega republicano, Rick Scott, pero la carta fue remitida solo por este último.


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