Dorian pasaría entre la noche del domingo y la mañana del lunes a menos de 20 millas de la costa este de Florida. (AP)

Fort Lauderdale, Florida - Cuando se le pregunta al boricua Manuel Pérez sobre el huracán Dorian, su respuesta refleja lo que la mayoría de los habitantes del sur de la Florida siente: “estoy aliviado porque parece que no nos dará de frente, pero asustado porque pasará muy cerca”.

Dorian, al cual los meteorólogos de las televisoras del sur floridado llaman “el monstruo”, tras su golpe directo a las Bahamas, se encaminará hacia la costa este de la Florida con sus vientos de 185 millas por hora.

Los modelos meteorológicos coinciden en que girará hacia el norte sin entrar a tierra en el estado más sureño de Estados Unidos, por lo que la trayectoria prevista ha sacado del “cono de incertidumbre” al sur de la Florida, que en un momento estuvo entre las posibilidades de ser golpeadas de manera directa por este huracán categoría 5, lo cual ha aliviado a la población.

“Por lo menos ya estamos fuera del cono… Se puede respirar un poco, porque esto estaba bien feo y ese huracán es gigantesco”, expresó a El Nuevo Día la esposa de don Manuel, Milagros Hernández.

El problema está en que Dorian pasará lo suficientemente cerca como para tener con los pelos de punta a los residentes de esta zona, que discurre entre los condados de Broward y Miami-Dade, donde ubican las populosas ciudades de Fort Lauderdale y Miami, respectivamente.

“Eso está ahí al lado. La gente lo sabe. Yo esto muy asustada, mucho, siento como un alivio de que subió, pero sigue bien cerca y con los huracanes uno nunca sabe, siempre hacen lo que quieren. Yo no me confío”, comentó Beba, una boricua que atendía a clientes que a última hora compraban plantas eléctricas, paneles de madera y otros suministros en una cadena de materiales de ferretería en la zona de Davie, aledaña a Fort Laudardale.

El temor de Beba es compartido por otros ciudadanos, como Robert “Bob” Smith, quien seguía pendiente a la emergencia como si fuera a pasar sobre su casa.

“Yo viví Andrew en esta zona y fue horrible, no quiero revivir eso. Los huracanes son traicioneros y no hay que descuidarse. Me estoy preparando para lo peor, porque uno nunca sabe. No hay mejor inversión que cuidar a la familia y a la propiedad”, expresó el fornido hombre mientras escogía madera para reforzar las ventanas de la casa de su hija en una zona más cercana a la playa.

Atentos 

La precaución que deben tener los residentes del sur de la Florida no es infundada.

Los expertos repiten de manera consensuada en la televisión y los medios sociales que, si bien el área ha sido sacada del cono de incertidumbre, el paso tan cercano de Dorian obliga a no bajar la guardia y evitarse una sorpresa.

El debate científico se centra en que, si sigue la trayectoria fijada esta tarde por el Centro Nacional de Huracanes, Dorian pasaría entre la noche del domingo y la mañana del lunes a menos de 20 millas de la costa este de Florida, por la zona del condado de Palm Beach, vecino de Broward al norte.

Los expertos coinciden en sus análisis que el margen de error en estos pronósticos es de 70 millas para un lado o para el otro, por lo cual llaman a la población a no dejarse sorprender por un viraje inesperado que ponga al fenómeno atmosférico sobre la zona.

El gobernador Ron DeSantis declaró el estado de emergencia y llamó a todos los residentes en la costa este, desde el sur hasta el norte, a no bajar la guardia bajo ningún concepto hasta que el huracán haya abandonado la región.

“Esa cosa es un monsturo. Los ciudadanos deben estar preparados y no bajar la guardia, porque va a pasar muy cerca. Hagan los preparativos, porque viene muy lento y es momento para tomarse todo muy en serio. Aunque el cono lo mantiene fuera de la Florida, está muy cerca y cualquier giro lo puede poner sobre nuestro estado”, dijo DeSantis al Weather Channel.

Las autoridades ordenaron el desalojo de las zonas costeras del este del estado en una franja que va desde Palm Beach en el sureste hasta el condado de Volusia en el noreste, pues para esa región se han emitido vigilancias de huracán o advertencias de tormenta.

Toda esa área sufrirá de importantes pérdidas económicas, pues los hoteles y resorts que operan en esa zona de playas recibirían a miles de vacacionistas en este fin de semana del Día del Trabajo. La mayoría de ellos fueron desalojados por orden del gobierno, dada la proximidad de la emergencia.

Dada la cercanía, el gobierno del condado de Broward, puerta al sur de la Florida en la costa este, advirtió en un comunicado que “el huracán Dorian será un evento prolongado de lluvia y viento para Broward, con ráfagas que comenzarían tan temprano como el domingo en la noche y vientos de tormenta tropical desde el lunes”.

Operan con normalidad los aeropuertos

El aeropuerto internacional de Fort Lauderdale se mantenía abierto y completamente operacional, pero el puerto sería cerrado a las 6:00 p.m. del domingo, según un comunicado del gobierno del condado.   

Mientras, en el condado de Miami Dade, más lejano en el sur, tampoco bajaron la guardia y se declaró estado de emergencia, se ordenó el cierre del puerto y el servicio de tren fue suspendido. El aeropuerto internacional de Miami seguía operando de manera normal.

El clima se mantenía tranquilo y soleado, aunque por momentos el viento soplaba y alguna lluvia se hacía sentir en las cercanías de Fort Lauderdale.

En ese escenario, los residentes del sur de la Florida no dejaban de preparase y seguían de cerca los reportes meteorológicos, rogando que Dorian siga las proyecciones y no adopte la conducta errática que exhibió a su paso por Puerto Rico.

“Que se porte bien, que se quede en el mar. Eso es lo que tiene que hacer, que no nos ponga”, expresó Mariano Pérez, con un acento boricua de esos que arrastran la “r” de manera marcada tras comprar unas cajas de agua, por aquello de que no les pase lo que le pasó a su familia puertorriqueña cuando pasó María.


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