Visitantes en la playa de Clearwater, Florida el 4 de mayo de 2020.
Visitantes en la playa de Clearwater, Florida el 4 de mayo de 2020. (The Associated Press)

Miami - El estado de Florida, el segundo más casos confirmados de COVID-19 en Estados Unidos después de California, sobrepasó este domingo los 600,000 contagios y las 10,000 muertes por la enfermedad, mientras la tasa de positivos continúa por debajo del 10% en pleno litigio por una orden de regresar físicamente a las escuelas.

Florida contabiliza 600,571 casos y 10,462 fallecimientos, contando también a las personas no residentes, desde el 1 de marzo que se reportó el primer caso, informó el Departamento de Salud estatal.

Los nuevos casos de COVID-19 sumaron en 24 horas 2,974, mientras en este lapso de tiempo se reportaron 51 muertes de residentes adicionales, 25 en el condado de Broward y cinco en el de Miami-Dade, este último considera epicentro de la pandemia en Florida.

Miami-Dade acumula hasta el momento 151,986 casos, lo que significa un 25.3% del total del estado. En cuanto a las muertes, acumula 2,243, más del doble que su vecino Broward, que hoy contabiliza 1,113 decesos.

Florida, que ha realizado más de cuatro millones de tests de coronavirus desde el inicio de la pandemia, reportó hoy una tasa del 5.49% de sus niveles de contagio. Este dato está basado en el total de pruebas realizados el sábado, por lo que la tendencia continúa a la baja.

El estado busca que la tasa de positivos se mantenga por debajo del 10 % como ha sucedido desde el 12 de agosto, una señal positiva que los expertos advierten, sin embargo, que puede deberse a un descenso en el número de pruebas realizadas.

Mientras tanto, la próxima semana una corte de Florida debe resolver un caso por una demanda de la Asociación de Educación de Florida (FEA), el sindicato de maestros más grande del estado con más de 145.000 miembros, que se opone por el momento a la vuelta física de los escolares.

La demanda fue interpuesta contra el gobernador estatal, Ron DeSantis, que ordenó las clases presenciales antes de finalizar agosto.

Se presentó originalmente en un juzgado del condado Miami-Dade y por instancias de un juez fue trasladada al condado de León, donde se encuentra la administración del estado en la ciudad de Tallahassee.

FEA alega que la directiva "viola la ley estatal", pone en riesgos a maestros y estudiantes y pide al juez Charles Dodson, a cargo del caso, que impida al gobernador hacerla cumplir.

La semana pasada, la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) en Florida, que se unió a la demanda.