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Jenniffer González, comisionada residente en Washington, junto a José Ortiz, jefe de la AEE, durante la Cumbre de Gas Natural Licuado efectuada en Jacksonville, Florida. (Suministrada)

Orlando, Florida - Los proyectos energéticos a base de gas natural podrían quedar fuera de los procesos de evaluación ambiental si prospera una medida congresional de la cual es coautora la comisionada residente en Washington D.C., Jenniffer González.

El proyecto HR 4370 tendría también el efecto de convertir a Puerto Rico en un centro de distribución de gas natural para el Caribe, lo cual no solo permitiría que la isla pudiera conseguir este combustible a un precio más bajo, sino que beneficiaría la economía en términos de desarrollo empresarial y creación de empleos, sostuvo González.

“Esta es una gran oportunidad. Para esto, estoy haciendo un junte con los congresistas de Florida, Ted Yoho y John Rutherford, y me está ayudando (Rob) Bishop, quien me delegó armar un proyecto de energía”, comentó.

Llevar gas natural a Puerto Rico o a otros lugares fuera de Estados Unidos requiere una autorización especial, cuyo trámite y evaluación ambiental puede tomar años.

Pero, en 2017, el Departamento de Energía federal anunció una propuesta para acelerar el proceso de aprobación de las exportaciones de gas natural a pequeña escala desde instalaciones en Estados Unidos.

Bajo esa iniciativa, no se puede exportar más de .14 billones de pies cúbicos por día o 51.10 por año, y el puerto que lo recibe debe estar exento del proceso de evaluación ambiental de la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA, en inglés). Estos proyectos que no requieren estudios ambientales se conocen como “exclusiones categóricas”.

“Permitiría la creación de un centro en Puerto Rico desde donde embarques en gran volumen de gas natural licuado de Estados Unidos podrían procesarse en una terminal principal y luego empaquetarse en envíos más pequeños para distribuirlos a las islas más pequeñas del Caribe”, explicó González.

“El martes, hubo un apagón en la isla, y no puedes aspirar a un Puerto Rico moderno donde la manufactura representa el 40% de la actividad económica sin tener un sistema eléctrico confiable, estable y económico”, destacó.

Puerto Rico es el mayor importador de gas natural licuado en el Caribe. Según datos del Departamento de Energía, la isla recibió, en 2016, cerca de 46,000 millones de pies cúbicos al año de ese combustible procedentes de Trinidad y Tobago.

El consumo ordinario de gas natural per cápita en Puerto Rico es una quinta parte del promedio en los 50 estados de Estados Unidos, según datos de esa entidad ofrecidos ayer por González.

Las expresiones de la comisionada residente se dieron durante su participación en la Cumbre sobre Gas Natural Licuado 2018, celebrada en Jacksonville, Florida.

En el evento, que culminó ayer, González tuvo a su cargo un panel en el que expuso el caso de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE)y discutió el proyecto de privatización de activos de esa corporación pública.

En ese panel, presentó también al director de la corporación pública, José Ortiz, quien detalló una iniciativa para que el 60% de la generación eléctrica en Puerto Rico sea mediante gas natural. El otro 40% sería a base de fuentes renovables, es decir, energía solar, eólica (viento) e hidroeléctrica (agua).

La cumbre fue organizada por Yoho, congresista del distrito 3 de Florida. Durante el encuentro, en el que participaron las empresas líderes de la industria de gas natural, se discutió el desarrollo de infraestructura, importaciones y exportaciones de gas natural, aspectos regulatorios y ambientales, el papel del gas natural en la seguridad nacional, nuevas tecnologías y asuntos relacionados con el abastecimiento y transporte de ese combustible.


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