Al Senado y la Cámara baja federal le tocaría estudiar cualquier propuesta para admitir un nuevo estado. (Teresa Canino Rivera)

Washington - Cinco estados perderían representación en la Cámara baja si el Congreso estadounidense decidiera admitir a Washington D.C. y Puerto Rico como estados durante la próxima década, según un análisis de los profesores Dudley Poston y Nicole Farris.

En un artículo de opinión en la página de internet del Centro de Asuntos Políticos de la Universidad de Virginia y tomando en cuenta la redistribución electoral que se hará tras el Censo de 2020, los académicos prevén que Nueva York, Florida, Texas, Montana e Illinois perderían un escaño en la Cámara baja si Puerto Rico y Washington D.C. fuesen admitidos como estados.

Por ley, el número de representantes en la Cámara baja es de 435. Ese total puede aumentarse, pero los profesores Poston y Farris, sociólogos de la Universidad de Texas A&M, consideran que se mantendrá la tradición del último siglo de no incrementar los escaños permanentemente.

Poston y Farris proyectan que 10 estados perderán un escaño en la Cámara a causa del Censo 2020: Alabama; California; Illinois; Michigan; Minnesota; Nueva York; Ohio; Pensilvania; Rhode Island; y Virginia Occidental. Texas y Florida ganarían tres y dos escaños, respectivamente. Arizona, Colorado, Montana, Carolina del Norte y Oregón, por su parte, añadirían otro representante a su representación congresional.

Pero, Nueva York, Florida, Texas, Montana e Illinois estarian en camino a perder un escaño si prosperaran propuestas para que Washington D.C. y Puerto Rico sean los estados 51 y 52.

El análisis de Poston y Farris se basa en el entusiasmo que causa entre algunos sectores demócratas la posibilidad de que si Joe Biden es electo presidente, los demócratas logran mayoría en el Senado, deciden eliminar la regla del filibusterismo, mantienen el control de la Cámara de Representantes y Puerto Rico vota en noviembre por la estadidad, el Congreso pueda querer considerar admitir la isla y Washington D.C. como nuevos estados.

Son varias las suposiciones, pero si Puerto Rico fuera un estado - debido a su población de cerca de 3.2 millones de habitantes-, pudiera elegir cuatro congresistas y Washington D.C. uno. Bajo la Constitución estadounidense, cada estado tiene derecho a dos senadores.

Estrategas demócratas piensan que todos los nuevos legisladores de Washington D.C. y una amplia mayoría de los de la isla estarían afiliados a su partido.

El análisis de los profesores Poston y Farris asume que por lo menos tres de los cuatro nuevos senadores serían demócratas y no entra a examinar las complicaciones a las que se enfrentarán las propuestas de convertir a Puerto Rico y Washington D.C. en nuevos estados federales.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó en junio – exclusivamente con votos demócratas-, un proyecto de ley que convertiría a gran parte de la zona de Washington D.C. en el estado 51 de Estados Unidos.

La medida no avanzó en el Senado, cuyo líder de la mayoría, el republicano Mitch McConnell (Kentucky), ha indicado que mientras controle la agenda de la Cámara alta estadounidense, ni Puerto Rico ni Washington D.C. serán estados.

Para McConnell, quien va a la reelección en noviembre, las propuestas de estadidad para la isla y Washington D.C. son parte de la “agenda socialista” demócrata. El presidente Donald Trump ha coincidido con McConnell.

Después de cinco plebiscitos locales en el último medio siglo, el Congreso nunca ha aprobado legislación para ofrecerle a Puerto Rico un plebiscito sobre alternativas de status. Tampoco ha tenido en agenda ofrecerle a Puerto Rico ser un estado.

La semana pasada, el líder de la minoría del Senado, Charles Schumer (Nueva York), dijo en MSNBC que si los demócratas obtienen mayoría en las elecciones del 3 de noviembre “todo estará sobre la mesa”, incluyendo eliminar la regla del filibusterismo, que requiere 60 votos para aprobar normalmente un proyecto de ley.

Los republicanos tienen en esta sesión una mayoría de 53-47 en el Senado. Un tercio de sus escaños se definen en los comicios del 3 de noviembre.

Al cuestionársele si elevar el número de jueces del Tribunal Supremo de Estados Unidos o propuestas de estadidad para Washington D.C. y Puerto Rico serían asuntos que impulsarían los demócratas, Schumer respondió que los electores de la capital federal han votado por la estadidad, pero no los residentes de la isla.

En marzo de 2019, en una entrevista con The Atlantic, Schumer, al hablar de su apoyo a que Washington D.C. sea el estado 51, afirmó que también promovería convertir a Puerto Rico en un estado pero afirmó que los puertorriqueños de la isla “no están seguros de que quieran la estadidad”.