Los demócratas cuestionan el impacto de las órdenes ejecutivas de Trump y piden aprobar un plan abarcador para estimular la economía. (Teresa Canino Rivera)

Washington D. C. - Las acciones ejecutivas del presidente Donald Trump dirigidas a revivir la asistencia federal por desempleo y una moratoria contra desalojos de vivienda son insuficientes, pueden durar muy poco y tener problemas de implantación, según expertos y líderes de la oposición.

Como respuesta a la falta de un acuerdo con el Congreso sobre un próximo proyecto de estímulo económico, Trump propuso el sábado crear un nuevo fondo federal por desempleo de $300 semanales, financiado con asignaciones hechas a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para atender desastres.

Otros $100 semanales pueden ser agregados por los gobiernos estatales con dinero de su presupuesto o del fondo de emergencia que asignó la ley de estímulo económico Cares para atender la emergencia del coronavirus, que en Estados Unidos ha causado más de 162,500 muertes y generado más de cinco millones de casos, una cuarta parte de los corroborados a nivel mundial.

Expertos consideran que ese fondo temporal por desempleo no tendría presupuesto para pagar más de dos meses de ayuda, obligaría a los gobiernos estatales a desatender otras áreas de la pandemia del COVID-19 y puede tomar semanas en implantarse

En ese sentido, han continuado los reclamos para que la Casa Blanca y el Congreso lleguen a un consenso sobre un plan de estímulo económico abarcador que, entre otras cosas, extienda la asistencia federal por desempleo hasta finales de año o principios de enero, como aprobaron en mayo los demócratas de la Cámara baja.

“Lo que se necesita ahora es que la Casa Blanca y el Senado – dominado por los republicanos- hagan lo que hizo la Cámara hace (tres) meses y propongan un proyecto de ley de alivio que esté a la altura (de las necesidades)”, sostuvo Neera Tanden, presidenta y directora ejecutiva del grupo de estudio liberal Center for American Progress (CAP).

Para el gobierno de Puerto Rico, que tuvo inmensos tropiezos para poner en marcha la asistencia federal por desempleo de $600 semanales que estuvo vigente hasta julio y que beneficio a más de 467,000 personas, la orden ejecutiva del presidente Trump representaría retos adicionales.

“Lo que el presidente describe es probable que sea legal (pero) logísticamente imposible de ejecutar en casi todos los estados, sin mencionar que el financiamiento propuesto es muy inferior a lo que se requeriría”, indicó el presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, el demócrata Richard Neal (Massachusetts).

Los demócratas han advertido que la orden ejecutiva que persigue revivir la moratoria federal en desalojos de vivienda – a través de las hipotecas FHA o programas de asistencia a arrendadores o arrendatarios-, no está clara, pues corresponde ahora al gobierno de Trump determinar cómo se hará y quienes se benefician.

Trump también ordenó al Departamento de Educación extender del 30 de septiembre al 31 de diciembre de 2020 la posibilidad de diferir los pagos de préstamos federales estudiantiles. “Deja fuera 7 millones de prestatarios que obtienen sus préstamos federales de instituciones privadas o sus colegios, en vez del departamento”, indicó, por su parte, el exvicepresidente Joseph Biden, quien la semana próxima debe ser proclamado candidato demócrata a la Casa Blanca.

Como cuarta medida, el presidente Trump quiere diferir el pago de nómina al Seguro Social y Medicare a los trabajadores que tienen salarios de menos de $100,000, posiblemente de septiembre a diciembre, con la esperanza de que el Congreso luego condone ese dinero a los trabajadores y empresarios.

A los asalariados se les descuenta de su cheque un 7.65% del pago de nómina para las aportaciones de ley al Seguro Social (6.2%) y Medicare (1.45%). Un porcentaje similar lo pagan los patronos.

En su declaración, Biden sostuvo que sin garantía para reponerle el dinero al Seguro Social y el Medicare, la propuesta de Trump amenaza con afectar adversamente las finanzas de esos programas.

El presidente del Concilio Económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, espera que el diferimiento en los pagos de nómina al Seguro Social y Medicare se implante en septiembre y ahorre un promedio de $1,200 a los trabajadores hasta diciembre.

Pero, Kudlow, en presentaciones en CNN y ABC, tuvo que aclarar que cuando Trump habló de “hacer permanente” no pagar las las contribuciones de nómina al Seguro Social y Medicare, quiso hacer referencia a que los trabajadores no tengan que restituir el dinero.

En Fox, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, mientras, sostuvo que dinero del fondo general cubrirá la brecha que quede en los pagos a los programas del Seguro Social y Medicare.

La speaker Nancy Pelosi renovó su reclamo a la Casa Blanca para negociar un plan abarcador que se acerque al proyecto aprobado por los demócratas en la Cámara de Representantes desde el 15 de mayo, que asignaría hasta $3.4 billones (trillions en inglés), y permitiría renovar la asistencia federal por desempleo de $600 semanales.

“Los estados no tienen el dinero (para parear) la propuesta de Trump” sobre el seguro por desempleo, indicó Pelosi.

La presidenta cameral sostuvo que las acciones de Trump pueden ser inconstitucionales, pues el Congreso es el que asigna fondos para programas.

Pero, sostuvo que las órdenes ejecutivas son insuficientes, pues queda fuera ofrecer asistencia para educación, la industria de salud, gobiernos estatales y locales, asistencia alimentaria y el prometido segundo cheque federal que garantizaría por lo menos $1,200 a la mayoría de los ciudadanos, entre otras cosas.

Mnuchin insistió en la posición de la Casa Blanca en favor de un acuerdo legislativo que alcance por lo menos la asistencia federal por desempleo y la moratoria en los desalojos de vivienda. “No tenemos que hacer todo de una vez, lo que deberíamos hacer es lograr las cosas para el público estadounidense ahora, y volver a trabajar en otro proyecto de ley después”, afirmó el secretario del Tesoro.

Las negociaciones entre los líderes demócratas del Congreso y la Casa Blanca se estancaron el viernes, luego de 11 reuniones - durante las últimas dos semanas-, entre Pelosi, el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer, el secretario Mnuchin y el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows.

Al otro día, ayer sábado, expiró el programa de protección de nómina (PPP) para pequeñas empresas, uno de los asuntos que ambos partidos quieren renovar, pero que depende en estos momentos de un acuerdo abarcador. Más de 34,000 pequeños negocios de Puerto Rico se han beneficiado del programa PPP.