Personas se protegen en la Cámara de Representantes durante las protestas. (Andrew Harnik)

Washington D.C. – La sesión del Congreso convocada constitucionalmente para recibir los resultados del colegio electoral estadounidense fue interrumpida por miles de personas que, avivados por el presidente Donald Trump, tomaron temporalmente por la fuerza el Capitolio federal y provocaron la suspensión de los trabajos legislativos.

Una mujer murió tras resultar herida de bala, confirmó la Policía del Capitolio, mientras que otras tres fallecieron por emergencias médicas.

En sesiones independientes, el Senado y la Cámara de Representantes consideraban esta tarde extraordinarios esfuerzos de senadores y congresistas republicanos que buscan invalidar las elecciones presidenciales del 3 de noviembre que dieron la victoria al demócrata Joe Biden.

Pero, en medio del debate, turbas de seguidores del presidente Trump entraron por la fuerza al Capitolio, se aglomeraron en sus alrededores, y crearon una crisis de grandes proporciones que se extendió al hemiciclo de las cámaras legislativas, que forzó el cierre de emergencia de las instalaciones.

Autoridades policiales desenfundaron sus armas cuando un grupo intentó entrar al hemiciclo de la Cámara baja. Una foto de Getty captó a uno de los seguidores de Trump desde el curul del presidete pro tempore del Senado, como si estuviera hablándole al Congreso.

CNN mostró un vídeo de manifestantes rompiendo ventanas de cristal para ganar acceso al Capitolio. También informó de que una mujer fue herida de bala y que uno de los revoltosos le dejó una nota a la speaker Pelosi en su oficina: “No retrocederemos”.

Ante la incapacidad de la Policía del Capitolio para controlar la crisis, agentes de la Policía de Washington D.C. y la Guardia Nacional fueron movilizados. La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, decretó un toque de queda a partir de las 6:00 p.m.

El gobernador de Virginia, Ralph Northam, también ordenó toques de queda en Alexandria y Arlington, localidades del norte de Virginia que están en la frontera con la capital. “Hubo muchos arrestos”, dijo la alcaldesa Bowser.

Tanto el vicepresidente Michael Pence - quien ha sido blanco de las criticas del presidente Trump-, como los legisladores federales tuvieron que ser desalojados y ordenados a quedarse en sus oficinas.

Los actos de violencia -a dos semanas de su jura en las escalinatas del Capitolio- fueron descritos por el presidete electo Biden como un acto de “insurrección”, un “ataque sin precedentes a la democracia” que “raya en la sedición”.

Antes de que se desatara el caos, cuando se debatía la impugnación de los resultados de Arizona, el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), desde el hemiciclo, describió los intentos republicanos de revertir las elecciones como “un intento de golpe de estado”, que va a fracasar.

Tanto Pence como el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), rechazaron la presión de Trump para desechar los resultados del colegio electoral. “La Constitución le da al Congreso un rol limitado. Simplemente, no podemos declararnos una Junta Electoral en esteroides”, dijo McConnell.

Schumer elogió que el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), quien puede quedar en minoría tras las segundas vueltas por los dos escaños de Georgia, desalentara “esta insurrrección”. Pero, dijo que “lo más peligroso que elementos del Partido Republicano creen que su viabilidad política depende de respaldar un intento de golpe de estado”.

En el inicio de la sesión conjunta del Congreso para recibir los resultados del colegio electoral, que confirman la victoria de Biden 306 a 232, la primera objeción fue presentada por el senador republicano Ted Cruz (Texas) y el congresista Paul Gosar (Arizona), en representación de seis decenas de legisladores federales.

Mientras el vicepresidente Pence, rechazó las presiones indebidas del presidente Trump y descartó que como presidente del Senado pudiera echar a un lado votos del colegio electoral, el propio inquilino de la Casa Blanca exhortó a los manifestantes a ir al Capitolio.

Vamos a caminar por la avenida Pensilvania…Y vamos al Capitolio”, dijo Trump en un discurso durante el inicio de la manifestación. Trump, sin embargo, retornó al Casa Blanca.

La impugnación de los resultados de las elecciones en varios estados, aunque no tiene el respaldo del vicepresidente Pence ni del líder McConnell, ha sido apoyada por el jefe de la minoría republicana de la Cámara baja, Kevin McCarthy (California), y su número dos, Steve Scalise (Luisiana).

Después de que la situación, la cual avivó horas antes, comenzó a tornarse violenta, el presidente Trump pidió que se respetara a las autoridades policiales y que la manifestación fuera pacífica.

Pero, no dejó de echar leña al fuego, denunciando que su vicepresidente rehusara violar la Constitución. “Mike Pence no tuvo el coraje de hacer lo que debería haberse hecho para proteger nuestro país y nuestra Constitución”, sostuvo Trump.

Varios demócratas - como la congresista Ilhan Omar (Minnesota)- abogarán por la destitución de Trump. Y el expresidente George W. Bush estuvo entre los que denunciaron los actos de violencia.