Se señala que en los cruceros, los pasajeros y la tripulación comparten espacios que están más concurridos que en la mayoría de los entornos urbanos, por lo que hay altas probabilidades de transmisión del SARS-CoV-2. (Raúl Martínez)

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. ampliaron hasta el 31 de octubre la orden a las compañías de cruceros de “No navegar” a causa de la pandemia del coronavirus y que vencía el miércoles, informaron este jueves medios estadounidenses.

La orden emitida en marzo se mantendrá aun vigente debido a que los recientes brotes en cruceros en el extranjero proporcionan “evidencia actual” de que estos viajes “continúan transmitiendo y amplificando la propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19”, incluso si lo hacen con reducida capacidad, dijo la institución gubernamental en un comunicado.

“Probablemente propagaría la infección a las comunidades de EE.UU. si las operaciones de pasajeros se reanudaran prematuramente en Estados Unidos”, agregó.

Los CDC calculan que hasta el 29 de septiembre se han registrado por lo menos 3,689 casos “de enfermedades similares a COVID-19 o COVID en cruceros en aguas de EE.UU., además de al menos 41 muertes reportadas”, en lo que reconocen probablemente sean cifras “incompletas y subestimadas”.

La institución destaca los brotes registrados en recientes cruceros que zarparon en el extranjero, ello a pesar de que los operadores de cruceros mantienen “extensos protocolos de salud y seguridad para prevenir la transmisión del SARS-CoV-2 a bordo” y la consecuente propagación en los países y lugares donde los pasajeros desembarcan.

“En los cruceros, los pasajeros y la tripulación comparten espacios que están más concurridos que en la mayoría de los entornos urbanos. Los datos muestran que cuando solo la tripulación esencial está a bordo, todavía se produce la propagación continua del SARS-CoV-2”, señaló la agencia federal.

La orden, que desde marzo ha sido prorrogada varias veces y aplica para operaciones en cruceros con capacidad para al menos 250 pasajeros en aguas de jurisdicción estadounidense, es una mala noticia para la industria de cruceros.

Esta semana, varios trabajadores de esta industria llegaron al Puerto de Miami, donde tienen su sede muchas de las más grandes corporaciones de cruceros, con letreros que decían “sin navegación no hay trabajo” y “salven nuestros salarios”.

La industria de los cruceros es un “importante motor económico en Florida, como lo es en otros mercados del país y el mundo”, dijo a Efe Roger Frizzell, director de Comunicaciones de Carnival, una de las navieras con sede en Miami.

El comisionado de la Comisión Marítima Federal (FMC) Louis E. Sola aludió a un informe de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), que estimó que entre finales de marzo y junio ha habido una pérdida de 1,570 millones de dólares en gastos directos, 27,893 empleos y 1,450 millones en salarios.

Asimismo, otro estudio estima que Florida, que cuenta con seis puertos, cinco de los cuales de origen de cruceros, perderá 4.9 millones de pasajeros este año.

La FMC destacó que en Florida, cuyo motor económico es el turismo, los daños por los seis meses de parálisis de esta industria se cifran en 22,000 millones de dólares y la pérdida de 169,000 puestos de trabajo.

Sola señaló además pérdidas de 775 millones de dólares en ingresos fiscales del estado para este año tras un análisis con información de los puertos de Florida.

Los CDC señalaron que la orden se mantendrá vigente hasta el 31 de octubre, o hasta que la Secretaría de Salud y Servicios Humanos (HHS) rescinda la declaración de emergencia de salud pública que emitió a raíz de la pandemia del COVID-19, o hasta que la dé de baja el director de la agencia.