El MSC Grandiosa continuará sin cambio en sus travesías de siete días programadas originalmente desde Génova, Italia.
El MSC Grandiosa continuará sin cambio en sus travesías de siete días programadas originalmente desde Génova, Italia. (Suministrada)

Con todos los ojos del mundo puestos sobre ellos, la empresa MSC Cruises siguió adelante con sus planes de ser los primeros en tener un barco grande navegando en época de pandemia, y no solo logró la hazaña, sino que la concluyó con éxito. Ayer, el MSC Grandiosa regresó al puerto de Génova, Italia, desde donde había zarpado el 17 de agosto, sin detectarse ningún brote de coronavirus a bordo, ni que hasta ahora se haya asociado ningún rastro del virus en pasajeros o tripulantes.

Esto marca un hito histórico en la industria de cruceros en tiempos de pandemia y un motivo para celebrar cautelosamente, el posible retorno de esta modalidad vacacional. La empresa apostó y pasó con éxito la prueba para sus nuevas medidas de seguridad y de higiene, un protocolo que describió completo en un vídeo, y que incluye tomar varias veces la temperatura, y prueba rápida de COVID-19 antes de embarcar.

Pero además deja abierta la posibilidad para que otras líneas de crucero puedan reanudar las travesías, algo que se ponía en duda especialmente por la experiencia de otras empresas europeas que empezaron a navegar tras el inicio de la pandemia, entre ellas Hurtigruten. Estos tomaron medidas que no fueron del todo efectivas, y se confirmaron casos de coronavirus en sus primeros viajes, haciendo que su presidente pidiera disculpas públicas.

El primer viaje por el Mediterráneo del MSC Grandiosa, con 2,500 pasajeros a bordo (el 70% de su capacidad), incluyó los puertos de Civitavecchia, Palermo y Nápoles, en Italia, y Valleta, capital de la isla de Malta. En todos fue recibido con optimismo y la esperanza de que representen un renacer paulatino del turismo de cruceros, que deja ganancias millonarias en cada uno de ellos.

Para los pasajeros este viaje representaba uno fuera de lo común por las diferencias con otros viajes. Tenían que decidir si hacer las excursiones preparadas por la línea de crucero, que debían ser previamente reservadas, o quedarse a bordo. No había opción de bajar del barco de manera independiente o separarse del tour para seguir paseando por el destino. Esto fue cumplido al pie de la letra al extremo que a una familia le fue denegada la entrada de vuelta al barco luego de haberse separado del tour. La empresa dijo que no había tolerancia ni con esa ni otras de las reglas establecidas por el coronavirus y que no podían correr ningún riesgo.

La idea de que se hagan los tours exclusivamente coordinados por el barco es que desde los medios de transportación, hasta los conductores, los guías turísticos y los lugares a visitar, tienen que cumplir con medidas estrictas de higiene y distanciamiento social requeridas por ellos y por las autoridades europeas.

El MSC Grandiosa continuará sin cambio en sus travesías de siete días programadas originalmente desde Génova. Estos viajes son solamente para pasajeros residentes en los 26 países de la zona Schengen de Europa, que incluye los 22 países de la Unión Europea.

Sin embargo, los viajes del MSC Magnifica, que empezarían el 29 de agosto, se retrasarán hasta el 26 de septiembre. MSC Cruises indicó que hay una baja en las reservaciones y muchas cancelaciones de viaje debido a las medidas adicionales de que se están tomando para pasajeros italianos que visiten Grecia. El itinerario de este barco, que zarpaba desde Bari, Italia, incluía visita a tres puertos griegos.

Estos no son los únicos barcos grandes que estarán navegando próximamente por Europa, ya que Costa Cruises confirmó que iniciará travesías desde el 6 de septiembre. Los itinerarios de este y todos los barcos en Europa, se modificarán dependiendo de la evolución del COVID-19 en ese continente. En cuanto a los de Estados Unidos, todas las líneas de barcos siguen en receso hasta al menos el 31 de octubre, en acuerdo con la Asociación Internacional de Líneas de Crucero (CLIA).