El “Healthy Sail Panel” identificó cinco áreas claves que deben adoptar todos los operadores de crucero.
El “Healthy Sail Panel” identificó cinco áreas claves que deben adoptar todos los operadores de crucero. (Gregorio Mayí) (Archivo)

Cada vez se ve más cerca la vuelta a navegar de los cruceros en Estados Unidos y hay grandes expectativas de que los viajes podrán reanudarse a partir del 1 de noviembre, fecha en que se espera termine el receso de los barcos. Uno de los que contribuyen a esa esperanza es el “Healthy Sail Panel” creado por Royal Caribbean Group y Norwegian Cruise Line Holdings, LTD, que presentó hoy sus primeras recomendaciones, que incluyen el uso de mascarillas y pruebas universales de COVID-19 para todos los pasajeros y tripulantes.

En total presentaron 74 medidas, que incluyen pasos detallados para garantizar la salud de los pasajeros, la tripulación y las comunidades que estos cruceros visitan. Estas fueron resultado de una investigación de cuatro meses, a cargo de expertos de renombre mundial que forman el panel y que incluyen el exgobernador Mike Leavitt, quien fue secretario del Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos y el Dr. Scott Gottlieb, excomisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

El panel representa la primera vez que dos gigantes de la industria de cruceros se unen para un proyecto de esta magnitud, que se espera incluso siente pautas para toda la industria de viajes. Ya ellos han dicho que esas medidas pueden ser usadas por otras empresas. Pero las recomendaciones, presentadas hoy a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), van mucho más allá de promover el uso de mascarillas y hacer las pruebas.

“Este panel llevó a cabo un examen de salud pública ambicioso e interdisciplinario para desarrollar estándares y pautas para crear el más alto nivel de seguridad en el complejo entorno de un crucero. Las recomendaciones se basan en la mejor información científica y médica para mitigar los riesgos para la salud pública de quienes navegan”, dijo Leavitt.

Por su parte Frank Del Río, presidente y director ejecutivo de Norwegian Cruise Line Holdings dijo que saben que tanto las autoridades como los consumidores esperan que las líneas de cruceros les proporcionen las vacaciones más seguras y saludables, y que esto lo demuestra.

El “Healthy Sail Panel” identificó cinco áreas claves que deben adoptar todos los operadores de crucero. Dentro de ellas están las pruebas, detección y reducción de la exposición, el saneamiento y ventilación, la respuesta, planificación de contingencias y ejecución, la planificación de destinos y excursiones y el mitigar los riesgos para los miembros de la tripulación.

De estos componentes ya se ha hablado desde que se empezó a estudiar el efecto de la pandemia en los cruceros, y al leer los protocolos establecidos por otras líneas de crucero que empezaron a navegar en Europa, como MSC Cruises, se ve que también han integrado muchos de ellos. Pero la importancia de este panel es que ha llevado la voz cantante en los barcos que saldrán de puertos norteamericanos, que están a la espera de la aprobación del gobierno y las entidades como los CDC.

En lo que sí habrá diferencia probablemente con lo que están haciendo líneas europeas y las norteamericanas, es en cómo cada una haga los procesos. El “Healthy Sail Panel” explicó que para prevenir que entren pasajeros enfermos, se aceptarán pruebas desde cinco días hasta 24 horas antes de abordar, lo que se extiende también a la tripulación. Pero estos deberán hacer cuarentena a bordo por siete días y se les hará otra prueba antes de empezar sus funciones. A pasajeros y tripulantes se les tomará diariamente la temperatura y se requerirá el uso de mascarillas.

Pero presentaron también ideas de un plan para que si alguien se enferma a bordo, puedan no solo hacer un tratamiento efectivo y rápido, sino también aislarlo y hacer un proceso rápido de repatriación.

Cabe recordar que una de las grandes críticas al inicio de la pandemia, fue que el virus se propagó por no tomar medidas adecuadas de aislamiento y por no evacuarlos rápidamente, aunque por otro lado, a esos cruceros se les negaba el desembarque en la mayoría de los puertos, por temor a propagar el virus en tierra.

La semana empezó con “buen pie” en la industria de cruceros, ya que la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), confirmó hoy también que se hará pruebas de COVID-19 al 100% de los pasajeros y tripulantes de todos los barcos que zarpen o lleguen a puertos norteamericanos y que se requerirá el uso de mascarilla, cuando las medidas de distanciamiento físico no sean posible. Tomando en cuenta que la navegación de barcos por Europa ha sido exitosa con estas medidas implementadas, los anuncios de hoy pueden verse como la apertura de la puerta que hará volver a navegar los cruceros.