La estadía en el establecimiento despierta la nostalgia de quienes crecieron visitándolo. (Airbnb)

Cualquiera que haya crecido en la década de los noventa y principios de 2000 seguramente tiene al menos un recuerdo ligado a Blockbuster, la cadena de establecimientos de alquiler de películas que operó en Puerto Rico hasta 2018.

En Estados Unidos sucede lo mismo, y aprovechando ese sentimiento de nostalgia los propietarios de la última tienda que existe en el mundo, en una alianza con Airbnb, la convertirán temporeramente en un alojamiento que simula la experiencia de ver películas en casa, pero utilizando videocasetera y otros equipos característicos de la época de gloria de la marca.

La estadía costará $4 dólares por persona. (Airbn)

De acuerdo con varias publicaciones y con información divulgada en el portal de Airbnb, el establecimiento ubica en la ciudad de Bend, Oregon, Estados Unidos. Allí, los amantes del cine podrán acomodarse en camas y sofás frente a la pantalla del televisor en medio de pasillos repletos de películas en formato VHS y DVD, estantes con dulces y otros gustitos para pasar una noche digna de recordar.

Las fechas en las que estará disponible la experiencia a través de la plataforma Airbnb son los próximos 18, 19 y 20 de septiembre y la estadía costará $4 por persona. Debido a la pandemia de COVID-19 solamente se aceptarán grupos de hasta cuatro personas para pasar la noche en la tienda ,con acceso a todas la películas del inventario.

Las películas se podrán ver en formato VHS o DVD. (Airbn)

Como parte del protocolo de seguridad para evitar el contagio de coronavirus cada persona recibirá un paquete con mascarilla, toallas desinfectantes y gel antibacterial. Además, se realizará una limpieza del establecimiento al terminar la velada.

Blockbuster operó en Puerto Rico hasta 2013 cuando cerraron las últimas tiendas de la cadena que habían sido adquiridas por la puertorriqueña Susana Santamaría. La industria de alquiler de películas, que gozó de gran popularidad durante varias décadas, no pudo competir con el auge de los ‘servicios de streaming’.