La tecnología de reconocimiento facial se está utilizando de manera piloto y busca que el pasajero no tenga contacto físico con el oficial de TSA al pasar su identificación oficial.
La tecnología de reconocimiento facial se está utilizando de manera piloto y busca que el pasajero no tenga contacto físico con el oficial de TSA al pasar su identificación oficial. (Suministrada)

A los cambios anunciados por la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) debido a la pandemia del coronavirus, que incluyen distanciamiento social en las filas y uso de mascarillas, se le suma ahora la tecnología de reconocimiento facial, pero sin contacto. Esta técnica se está utilizando de manera piloto y busca que el pasajero no tenga contacto físico con el oficial de TSA al pasar su identificación oficial, para de esa manera reducir la posibilidad de contacto y a la vez, seguir promoviendo el distanciamiento social.

Para ello a los pasajeros se les pide que inserte su identificación con foto en una máquina y el dispositivo toma una foto del viajero y compara con la imagen de su identificación. Todo el proceso lo hace el pasajero sin que el oficial tenga que tocar el pasaporte, la licencia o cualquier otra identificación aceptada que esté usando para viajar.

El dispositivo mostrará los resultados de la comparación de rostros, la autenticación de identificación y la información de vuelo al oficial de TSA, quien estará detrás de protectores acrílicos, otra de las nuevas medidas tomadas por el coronavirus.

“A la luz del COVID-19, las precauciones avanzadas de salud y seguridad se han convertido en una prioridad principal y parte de la nueva normalidad de la TSA”, dijo el administrador de la TSA, David Pekoske, quien indicó que continuarán explorando pruebas e implementación rápida de esta tecnología de autoservicio sin contacto.

El programa piloto usando la nueva tecnología ya comenzó en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, donde los pasajeros voluntariamente pueden probarlo. Aunque no se ha usado ampliamente, ya en el 2019 se probó con pasajeros voluntarios de TSA PreCheck, el programa que permite menor tiempo de espera y de contacto físico al pasar por un punto de control de la TSA en los aeropuertos. Luego de esa prueba se siguió haciendo ajustes a esta tecnología y la que ahora se presenta es una más avanzada.

TSA, que es una agencia del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dijo en su anuncio, que las fotografías tomadas a los pasajeros no serán guardadas y que solo se usarán para la verificación y confirmación de que coincide con el viajero que mostró su identificación. Entre las identificaciones aceptadas están las licencias de conducir vigentes, pasaportes, tarjeta de residencia permanentes o visas, identificaciones militares y las tarjetas del Departamento de Seguridad Nacional de “Trusted Traveler”.

Como esta situación del coronavirus sigue provocando cambios, se recomienda que los viajeros consulten la lista de artículos permitidos y de los prohibidos, antes de viajar, así como cualquier regla nueva que aplique producto del COVID-19.