En los paradores se han establecido un sistema de citas para que los huéspedes puedan visitar la piscina con distanciamiento físico. Enla foto, la piscina del Parador MaunaCaribe, en Maunabo. (Suministrada)

Después de más de tres meses de confinamiento para evitar una mayor propagación del virus que causa el COVID-19, parece natural que muchos quieran, por lo menos, hacer un poco de turismo interno, turistear, recrearse y despejar un poco la mente. Sobre todo, en momentos en que no se recomienda viajar al exterior en plan de turista.

El riesgo que aun representa el coronavirus se mantiene y no se puede bajar la guardia. Pero, afortunadamente, ya hay opciones en la mayoría de las hospederías para pasar unos días en algunos de los paradisiacos lugares de esta bella isla. Más aun, con todos los estándares de salud y seguridad, así como protocolos establecidos para evitar el temido contagio. Entre ellos, los Paradores de Puerto Rico, ubicados en estratégicos puntos alrededor de la isla.

“Estamos abiertos y operando a capacidad, aunque algunos han escogido operar menos cuartos por un tiempo y otros están operando con todas sus habitaciones”, dice Tomás Ramírez, vicepresidente de la Asociación de Dueños de Paradores de Puerto Rico y propietario del Parador Combate Beach Resort, en Cabo Rojo.

De hecho, el empresario resalta la gran acogida que tuvo la industria el pasado fin de semana en la que todos los paradores estuvieron llenos a capacidad. Desde el Parador Yunque Mar en el este, Palma de Lucía y MaunaCaribe en el sureste, Villas de Sotomayor en el centro de la montaña, hasta los que están ubicados en el oeste y suroeste. Entre ellos El Buen Café, El Faro, Combate Beach Resort, Boquemar y Guánica 1929.

Fachada del edificio principal del Parador Villas de Sotomayor, en Adjuntas. (Jorge Ramirez Portela)

“Las personas están buscando opciones para recrearse. Además, el mes de julio siempre tiene muchas reservaciones. Pero lo que he visto es que muchas familias están reservando dos y tres habitaciones y vienen los abuelos, los papás, los hijos y los nietos, para estar juntos y disfrutar de un buen descanso en un sitio con todas las prácticas de seguridad necesarias. Pero todo de una forma muy ordenada”, asegura el dueño de Combate Beach Resort.

Cabe resaltar que los temblores en el área sur tampoco han impedido que las personas decidan quedarse en estas hospederías. Ramírez menciona, por ejemplo, el Parador Guánica 1929, ubicado prácticamente en el epicentro de los sismos que se han sentido últimamente. Sin embargo, señala que el pasado fin de semana estuvo lleno a capacidad.

“Tuvimos los temblores viernes y sábado, aunque en unos sitios se sintieron más que en otros. Pero el parador estuvo lleno todo el fin de semana”, agregó, al tiempo que indicó que para esta situación también tienen unos protocolos que se ponen en práctica “y los huéspedes se sienten seguros dentro de la situación que tenemos”.

Diversas ofertas

Según Ramírez, cada parador tiene opciones de alojamiento por lo que recomienda que, dependiendo de los gustos o lo que se está buscando, llame directamente a la hospedería o visite la página de la Asociación de Paradores.

“Cada parador es diferente así que me invitación es que la gente llame para conocer qué ofrece. Por ejemplo, en Combate Beach tenemos una oferta que, si compras dos noches, en la tercera solo pagas el 50%. También puedes comprar tres noches y la cuarta es gratis”, explica Ramírez.

Otra oferta que menciona es la de Villas de Sotomayor, en Adjuntas, que tiene un paquete que incluye desayuno completo con la estadía. Mientras que El Buen Café, en Arecibo, tiene otra que incluye desayuno y cena con la estadía.

Estricta reglamentación

Ramírez también destaca que todos los paradores están reglamentados y son inspeccionados por la Compañía de Turismo, agencia que emitió unas guías de salud, higiene y seguridad “mucho más estricta que inclusive las de la Asociación de Hoteles de Estados Unidos”.

“Todos los paradores nos auto certificamos y lo implantamos. Por ejemplo, todas las personas deben usar la mascarilla cuando están en las áreas comunes. Instalamos desinfectantes a base de alcohol a través de todas las facilidades de las hospederías y se debe hacer reservaciones para el restaurante, ya sea para desayuno o cena”, explica Ramírez, tras mencionar que al huésped se ofrece tres opciones. Una es que puede ordenar a la habitación; hacer reservación y ordenar a través de las aplicaciones del parador y al momento de cenar ya debe estar lista la comida. Pero también puede llegar y ordenar en el momento.

“En el área del restaurante creamos distanciamiento físico de forma tal que las familias estén seguras. Mientras que en la piscina se redujo la capacidad a menos del 50% del diseño y su uso es por cita. Por ejemplo, en el caso de Combate Beach, cada familia tiene dos periodos de dos horas, en la mañana y en la tarde, para usarla y en ningún momento puede haber más de 20 personas”, agrega.

El empresario también pone el ejemplo del Parador Boquemar, en Boquerón, que establecieron que solo pueden estar 15 personas a la vez como máximo en el área de la piscina. “Todo esto provee distanciamiento físico y un nivel de seguridad adicional entre los huéspedes. Además, entre periodos de uso, se limpian y se desinfectan todas las sillas en el área”.

De la misma forma, en la recepción de cada hospedería se crearon barreras físicas transparentes, al igual que en la barra.

“Yo creo que lo más importante es los huéspedes saben que hay protocolos y prácticas de seguridad establecidas y eso les ayuda a sentirse más seguros y confiados”, asegura Ramírez, quien destaca que todavía hay espacio para hacer reservaciones, sobre todo para días de semana. Para ello, invita a que visites www.visitparadores.com o en Facebook bajo Paradores de Puerto Rico.