La clausura del parque permitió que el ecosistema se regenerara durante los pasados años y así lo constató El Nuevo Día durante un recorrido guiado por el secretario auxiliar de Parques Nacionales, Gerardo Hernández Guzmán.

Recorrer los senderos del Parque Nacional de las Cavernas del río Camuy seguirá siendo una de las experiencias más grandiosas que pueda vivir un ser humano en su contacto más directo con la naturaleza.

Su diversidad de colores entre las rocas y plantas, su melodía de sonidos entre los pájaros y coquíes que cantan, o el resonante río Camuy, el tercer río subterráneo más extenso del planeta, promoverán una maravillosa aventura ecoturística para quien visite el espacio que reabrió hoy, miércoles, tras cuatro años de clausura por las huellas que dejó allí el huracán María.

Las cuevas, en su estricta composición natural, no sufrieron grandes cambios por el paso del ciclón. De hecho, no se puede hablar de daños en dicho espacio, más allá de los que sí se evidencian, únicamente, en las estructuras levantadas por la mano humana.

La clausura del parque permitió que el ecosistema se regenerara durante los pasados años y así lo constató El Nuevo Día durante un recorrido guiado por el secretario auxiliar de Parques Nacionales, Gerardo Hernández Guzmán.

“Si es una persona que frecuentaba el parque, puede ser que vea la diferencia de lo que provocó el huracán (María) entre la vegetación del parque. Pero si nunca han venido, ni se percatarán de eso. Donde no había vegetación tras el huracán ahora hay verde. Es un ciclo de vida y el ecosistema se adapta a eso. Es normal”, explicó Hernández Guzmán sobre el estado del parque.

El huracán provocó que se inundara la cueva Clara, la principal atracción del parque, razón por la que se clausuraron las instalaciones. Aproximadamente, desde las profundidades donde recorre el río Camuy hacia arriba hasta más de 300 pies de altura todo quedó cubierto de agua, según Hernández Guzmán.

Durante el recorrido se podrá ver una línea negra que quedó luego que bajaron las aguas. Pero ahora mismo por donde estamos caminando todo estaba lleno de agua. Una cosa impresionante. Entendemos que algo obstruyó el flujo continuo del agua del río y eso provocó que se acumulara y llenara la cueva”, contó el funcionario.

Hernández Guzmán, quien es microbiólogo, indicó que la población de murciélagos que habita en el parque, compuesto por un sistema de sobre 200 cuevas cimentadas en roca caliza, disminuyó a consecuencia de la inundación severa, pero ya se va recuperando.

“Nosotros no intervenimos con la población de murciélagos. Ellos vienen solos y se reproducen. Pero fueron miles los que murieron. ¿Cómo lo sabemos? Porque luego del huracán en los tubos no había manchas negras, pero luego de un tiempo sí y esas manchas negras es el excremento de ellos (los murciélagos). Así que nos dejamos llevar por eso para determinar si habitan o no aquí”, detalló el experto.

La estalagmita -formación de piedra que nace del suelo hacia arriba- más grande de las cavernas de Camuy.

Además de la momentánea pérdida de fauna tras el ciclón, también se perdieron parte de los árboles que moldeaban el bosque. El personal de Parques Nacionales y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales tuvo que podar o cortar más de 200 árboles que se vieron afectados por los fuertes vientos del huracán María.

“Lo que pasa es que hay partes de estas rocas donde las raíces de los árboles no pueden penetrar tierra abajo y eso hace que se queden superficiales, lo que, a su vez, tiene un impacto en la fuerza del árbol. Así que los vientos del huracán básicamente podaron o debilitaron esos árboles y tuvimos que manejar eso para que no representaran un peligro para el público ni para nosotros”, explicó Hernández Guzmán.

Sin embargo, aseguró que se han sembrado árboles para reponer aquellos que se podaron, sin contar la vegetación que ha crecido sin intervención humana gracias a murciélagos y otros animales que polinizan la zona.

“Los daños que recibimos por María ahora es que estamos corrigiendo muchos de ellos y queremos que las personas tengan una mejor experiencia”, manifestó el funcionario.

La nueva etapa del parque

La apertura total de las cavernas de Camuy se completará de forma gradual. Esta primera fase de reapertura, resaltó Hernández Guzmán, la denominaron como la “fase extrema”.

A partir de hoy, quien visite el parque deberá realizar el recorrido a pie. Anteriormente había un “trencito” o vehículo donde transportaban al público y lo llevaban desde la entrada hasta la caverna, pero por medidas de seguridad ajustadas a la pandemia del COVID-19 esa experiencia aún no estará disponible.

“La caminata no es en llano, es en bajada. Obviamente, lo que bajemos tenemos que subirlo luego. Estamos hablando de un bosque que es designado como un parque. Así que quien venga (a las cavernas de Camuy) tiene que estar dispuesto a tener una aventura”, afirmó Hernández Guzmán.

Quien venga (a las Cavernas de Camuy) tiene que estar dispuesto a tener una aventura

Gerardo Hernández Guzmán, secretario auxiliar de Parques Nacionales

La atracción comenzará desde el teatro del parque donde los visitantes verán un corto filme que mostrará las medidas de seguridad y la historia del parque antes y después del huracán María.

Posteriormente, el público pasará al recorrido de la caverna que podría durar una hora y 15 minutos, aproximadamente. Durante la aventura fuera de la caverna se podrán apreciar boas puertorriqueñas, lagartijos, arañas, aves y mariposas. Ya en el interior de la cueva, la interacción con la fauna podría incluir caminar cerca de murciélagos, guabás, grillos del tamaño de una oruga y otros insectos.

“No somos los únicos en el mundo, sino parte de un ecosistema del planeta y quienes vengan tienen que tener claro que ellos (los animales) son los residentes de la caverna y nosotros solo somos visitantes”, expresó Hernández Guzmán.

Vista del interior de Cueva Clara.

Detalles del recorrido de la cueva

La administración del parque designó cinco intérpretes para guiar al público que visite el parque, pero también estará disponible el recorrido guiado mediante “audio tour”.

Las tarifas para recorrer el parque se desglosan en $18 para adultos, $13 para niños de 4 a 12 años y $9 si son personas de 65 años o más que presenten identificación.

El horario del parque será de 8:00 a.m. a 4:30 p.m. de miércoles a domingo. Sin embargo, también podrían trabajar días feriados, siempre y cuando caiga entre lunes o martes.

Además, el recorrido del parque, acotó Hernández Guzmán, estará sujeto a las condiciones del tiempo al momento de la visita.

“Es muy importante que la gente sepa que las visitas serán por turnos. Al ser por turnos tienen que reservar, porque no recibiremos grupos grandes de personas. Atenderemos seis grupos de 20 personas por día y cada uno tendrá un recorrido de entre una hora y 15 minutos a una hora y 30 minutos”, destacó el funcionario.

Las reservaciones se deberán hacer llamando a los teléfonos 787-898-3100, 787-898-3106 y 787-999-2200.

Hernández Guzmán afirmó que la administración del parque de las cavernas de Camuy considera diseñar un recorrido nocturno del bosque que podría ser una de las ofertas para consideración de los visitantes en un futuro a medio plazo.

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